29 de agosto 2014 - 00:00

Chick Corea volvió a deleitar al público

Para placer de su público, Chick Corea regresó a algunos de sus clásicos, pese a que presentaba material nuevo.
Para placer de su público, Chick Corea regresó a algunos de sus clásicos, pese a que presentaba material nuevo.
Chick Corea volvió a pasar por la Argentina, país en el que siempre es muy bien recibido. Estuvo en El Círculo de Rosario y el Gran Rex de Buenos Aires y, sin lograr colmar las salas nadie es ajeno a los momentos económicos difíciles- mostró muy buenas convocatorias. Lo último grabado de este gran pianista norteamericano con sangre latina es un doble álbum en solo de piano y uno más reciente, todavía no distribuido por aquí se estaba vendiendo en el hall del teatro- junto a este flamante grupo multinacional The Vigil con que acaba de tocar en nuestro país. El primero de estos trabajos reúne, siempre en vivo, "standars" de jazz y piezas más ligadas a su vertiente "clásica". El nuevo con el grupo incluye una serie de temas originales escritos por el propio Corea para el álbum.

El asunto es que hubiera tenido un par de grabaciones a las que ir para armar el repertorio de sus recitales. Pero el hombre conoce bien las leyes de la comunicación y entre adaptarse a las presentaciones formales y divertir a su público, optó por esta segunda opción. De lo nuevo sólo incluyó un par de composiciones: "Royalty", dedicado a Roy Haynes y "Portals to Forever". En cambio, y para deleite de todos, prefirió hurgar en su pasado más o menos cercano y repasar piezas que, sin dudas, iban a resultar muy eficaces con la formación instrumental que se plantea por estos tiempos.

Arrancó con "Tempus Fugit" de Bud Powell "uno de mis pianistas favoritos", dijo. Pasó por "Royalty" y, rápidamente, se metió en una sección latina que fue brillante. Sonó "Desafinado" de Tom Jobim, su "Anna's Tango", dedicado a su madre y a nuestra música, y "Zyriab" de Paco de Lucía, con quien tocó en el disco que llevaba precisamente ese nombre. Presentó luego "Portals..." y cerró con "Spain" de sus época hispánica y con "Armando's Rumba" a la hora de los bises.

Sobre las habilidades pianísticas de Corea no hay mucho para agregar porque son conocidas de sobra. Tampoco sobre su swing, aunque los puristas del jazz cuestionarían su infinita heterodoxia en las improvisaciones y en el modo de plantear los temas. Pero no puede olvidarse la significación de una banda que está hecha a la medida de estas piezas, con un venezolano lleno de recursos en la percusión, un cubano gran repentista en el contrabajo, un guitarrista californiano que entiende perfectamente de qué se trata con la eléctrica o con la acústica-, un vientista británico de enorme solvencia técnica y un baterista que es nada menos que el nieto del mencionado Haynes y que sostiene esa herencia con sobrado talento.

Actuación de Chick Corea & The Vigil. Con Ch. Corea (piano), Tim Garland (saxo), Carlitos del Puerto (bajo), Marcus Gilmore (batería), Charles Altura (guitarra) y Luisito Quintero (percusión). (Teatro Gran Rex; 27 de agosto).

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