9 de mayo 2012 - 00:00

Ciccone: cruce entre el fiscal y empresario

Ariel Lijo
Ariel Lijo
La causa Ciccone desató ayer un debate entre el fiscal federal Carlos Rívolo y el empresario José María Núñez Carmona. En una audiencia convocada por el juez federal Ariel Lijo, el fiscal defendió su actuación en el expediente frente al pedido de recusación de la defensa de Núñez Carmona. Además, Rívolo analizó ayer la validez de la documentación obtenida en un allanamiento de abril pasado en el departamento de Puerto Madero.

Lijo convocó ayer a la audiencia previo a resolver si mantendrá o apartará a Rívolo de la causa. La Cámara Federal ya había resuelto separar al primer juez del expediente, Daniel Rafecas, por supuestas irregularidades en la tramitación. La decisión respecto del fiscal deberá adoptarla el magistrado antes de la mañana del lunes próximo. Junto a Núñez Carmona estuvo presente su abogado, Diego Pirota, que se encargó de la exposición oral. Rívolo, por su parte, presentó un escrito.

Las objeciones de Núñez Carmona a la labor del fiscal pasan por dos ejes: la supuesta violación del secreto de sumario y la pérdida de objetividad en la investigación, y una presunta manipulación de la prueba.

Según expuso Pirota, la aparente pérdida de objetividad se basó en la decisión de Rívolo de dar crédito a la declaración de Laura Muñoz, exmujer de Alejandro Vandenbroele; la interpretación de testimonios de manera «antojadiza» para forzar el allanamiento del departamento, así como la posible «utilización indebida de la declaración jurada del vicepresidente» para impulsar el operativo en la vivienda.

El fiscal, en su contestación por escrito, alegó que el testimonio de Muñoz «ha sido bastante escaso» hasta ahora y que las primeras denuncias datan de fines de 2010 y principios de 2011, es decir mucho antes de esa declaración. Sobre la presunta pérdida de objetividad, respondió: «Un fiscal construye su caso sobre la base de la legalidad, esto no es ser imparcial, esto es ser objetivo en todo caso. La imparcialidad el señor incidentista debe pedírsela a vuestra señoría, no a mí».

A continuación, Rívolo abundó sobre las acusaciones respecto de las presuntas filtraciones a la prensa del allanamiento: descargó su responsabilidad -negó haber avisado antes de la concreción de la medida-, dijo que son habituales en los tribunales federales las «guardias periodísticas» y agregó que ese día sólo decidió dar a conocer los resultados del operativo a través de un comunicado, a las 19.07, para despejar inexactitudes que habían trascendido.

Hasta que Lijo tome la decisión final respecto de su continuidad, la instrucción del proceso seguirá a cargo de Rívolo.

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