Cita clave hoy en Bruselas: Europa define presupuesto

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Bruselas - Las negociaciones previas al Consejo Europeo de Bruselas, que debe definir los presupuestos de la Unión Europea para el período 2014-2020, se adentraron ayer en un laberinto sin aparente salida, después de que el primer ministro británico, David Cameron, pusiera un veto explícito sobre la mesa: si no se aplica más tijera al gasto, Londres bloqueará el acuerdo.

La reunión se retrasó cinco horas, presumiblemente por las dificultades que existen todavía para alcanzar un consenso entre los 27 líderes comunitarios, mientras el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, realizaba un último sprint negociador para intentar cerrar un acuerdo.

"La UE no debería permanecer ajena a las presiones que hemos tenido para reducir los gastos, buscar ser más eficaces y garantizar que gastamos el dinero de manera razonable", aseguraba Cameron a la entrada del Consejo Europeo de Bruselas, que se prevé largo y complejo.

"Cuando estuvimos aquí la última vez, en noviembre, las cifras que figuraban sobre la mesa eran demasiado elevadas. Es necesario que bajen y si no se reducen, no habrá acuerdo", amenazó el premier británico al entrar a la reunión.

La última propuesta de Perspectivas Financieras presentada por Van Rompuy, habla de un presupuesto de 972.000 millones de euros, el 1,01% del PBI de la UE, lo cual supone cerca de 22.000 millones de euros menos que en el presupuesto 2007-2013. Pero el recorte podría ser mayor si se impone la tesis de Cameron.

Desde el fracaso de la cumbre anterior, en noviembre pasado, Van Rompuy ha mantenido conversaciones con muchos de los jefes de Estado y de gobiernos comunitarios. Está previsto que en la nueva propuesta, el belga proponga recortes de entre 15.000 y 20.000 millones de euros, en un intento por acercarse a las posturas de Reino Unido y Alemania. Y es que tanto Londres como Berlín reclamaron en noviembre recortes de 30.000 millones de euros, aunque no lograron imponerse.

Especulación

El actual borrador supone una reducción de unos 80.000 millones de euros respecto del texto inicialmente propuesto por la Comisión Europea en noviembre, pero sigue sin contentar a Londres. Se especula que las partidas más afectadas por los recortes serán los gastos de administración junto con infraestructuras, energía y telecomunicaciones.

En el campo de batalla de Bruselas hay varios frentes: por un lado los paladines del ahorro, encabezados por Cameron, y secundados por la canciller alemana, Ángela Merkel, y sus aliados como Holanda, Finlandia o Austria; y por otro el grupo del sur, que no quiere perder beneficios de Bruselas en políticas de cohesión o de la Política Agrícola Común (PAC), las subvenciones al campo.

En ese último plano se colocan el presidente español, Mariano Rajoy, el presidente francés, François Hollande, o el primer ministro italiano, Mario Monti, quienes hacen causa común para contrarrestar las tijeras británicas.

Van Rompuy se mostró "confiado" antes de la reunión, pero fuentes gubernamentales alemanas aseguraron que las negociaciones se encuentran en una fase "muy, muy difícil".

"No parece muy probable que se consiga (un acuerdo)", agregó la fuente.

Por otro lado, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, instó a los líderes europeos a no contentarse con una propuesta de mínimos, respecto del presupuesto. Sin la aprobación de la eurocámara es imposible que las perspectivas financieras salgan adelante.

Agencia DPA

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