- ámbito
- Edición Impresa
Ciudad y Nación apuran acuerdo por traspaso de subtes en 2012
Mauricio Macri junto al nuevo presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, y su vice y legislador porteño del PRO, Oscar Moscariello, en la cena de fin de año que ofreció el club.
Las negociaciones por el traspaso del subte se habían suspendido luego de que la Ciudad planteó ciertos requisitos para hacerse cargo del sistema de subterráneos porteño y el Gobierno se negó a aceptar los términos. Entre los puntos más importantes, Macri había pedido que los subsidios se compartieran entre las dos administraciones hasta 2017 y que el Gobierno nacional también dispusiera de la mitad de unos u$s 1.000 millones para obras de ampliación y mejoras.
Estos términos fueron rechazados por el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, y las negociaciones se suspendieron -por lo menos, oficialmente- hasta nuevo aviso. A pocos días de que se cumpla la fecha que había fijado el Ejecutivo para el traspaso, el próximo 2 de enero, Macri volvió a poner el tema sobre la mesa, al afirmar que era necesario «sentarse y resolver un cronograma razonable para hacer el traspaso. La vocación nuestra está, más que nunca, y esperamos encontrar el espacio donde negociar un cronograma razonable».
«Razonable» es la palabra clave que usan los funcionarios macristas para sentarse de nuevo a negociar con Nación y que incluye una serie de preocupaciones para el Gobierno porteño, como el hecho de que el traspaso se realice en forma escalonada. Lo que ya se adelanta desde la Ciudad es que, más allá de la voluntad del Gobierno porteño de sentarse a dialogar, las negociaciones van a llevar por lo menos un mes. La consecuencia más inmediata de esta afirmación es que los subtes no van a estar en poder de la Ciudad el próximo 2 de enero, como había pautado el Gobierno nacional.
Otro de los aspectos que se siguen con atención en el Gobierno porteño es la negociación de paritarias que se están desarrollando actualmente entre los gremios, Metrovías y el Ministerio de Trabajo de la Nación, a cargo de Carlos Tomada. Este acuerdo apenas está encaminado -hay incluso posturas diferentes entre los gremios-, pero si el piso es muy alto podría implicar todavía más problemas de caja para un Gobierno porteño que ya anunció que no puede hacerse cargo de los costos del subte.
Por su parte, en el Gobierno nacional están esperando el llamado de la Ciudad para fijar la fecha de una nueva reunión que «podría ser esta semana». Por el momento, hay más vocación de negociar que de ir a la Justicia, una opción que no se descarta del todo. Hasta la semana pasada incluso se evaluaba en la Secretaría de Transporte iniciar una demanda si no había avances en las negociaciones antes de fin de año, como publicó este diario.
En sus declaraciones de ayer, un Macri ya en campaña para 2015 prefirió evitar los conflictos relacionados con el financiamiento del traspaso, para orientar sus dichos hacia los usuarios de la línea de subterráneos. Además de señalar que desde el Gobierno porteño iban a tratar de definir un cronograma con Nación «en los próximos días», el gobernador porteño aseguró que «el subte es un medio de transporte muy importante para la Ciudad, pero que no se presta con la calidad de servicio que la gente merece, ni que hablar los días de calor como hoy, la falta de ventilación, la falta de frecuencias, todas cosas que están pendientes en estos 20 años de concesión y no se llevaron a cabo».
Este último punto se relaciona con el llamado a licitación que impulsó el Gobierno macrista desde el ente que se ocupa de los subtes (SBASE), a cargo de Juan Pablo Piccardo, para ampliar las terminales de la línea D, comprar vagones y aumentar así la frecuencia actual de los trenes. El mismo proyecto se aplica para la línea B, que tiene además dos estaciones con inauguración demorada. Son las terminales que van desde avenida de Los Incas en Villa Urquiza hasta Monroe, cuyo plazo de terminación se preveía para 2008, y ahora está programado para dentro de cuatro meses.
Tras los dichos de Macri, tanto desde la Ciudad como desde Nación aseguraron que se iban a sentar a negociar en breve, aunque ambas partes insisten en que ya realizaron una propuesta y que la otra es la que tiene que acercar su posición. Ahora todo es cuestión de quién llama a quién.


Dejá tu comentario