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Clásico: cortan gas a industrias por el frío
Entre la caída de la producción en sectores claves como el automotor y las temperaturas más benignas que hubo hasta la semana pasada, el sistema de gasoductos está operando con más tranquilidad que en otros inviernos, con menos temores a que se pierda la presión necesaria para que el gas llegue a los domicilios.
En cuanto al consumo residencial, el último dato disponible es de abril y marca un aumento de casi el 30% con relación al mismo mes del año pasado. Sin embargo, en mayo la temperatura media estuvo por encima de la de igual mes de 2013, por lo cual cuando se difundan los datos, puede haber cierta disminución o el mantenimiento del gasto en los hogares.
En las distribuidoras se afirma que, año tras año, hay un crecimiento vegetativo de alrededor del 5% en los metros cúbicos que demandan los hogares debido a la incorporación de nuevos usuarios. No obstante, también es cierto que hay un uso creciente de aparatos de aire acondicionado en invierno, sobre todo en los edificios nuevos, que acotaría el crecimiento en la demanda de gas.
Lo que se da como un hecho en las empresas gasíferas es que los usuarios no bajarán el consumo a iguales o menores temperaturas que en el invierno pasado, aun cuando los que ahorren más del 20% no sufrirán la suba de tarifas dispuesta desde abril, y los que gasten del 5% al 20% menos, pagarán la mitad del aumento.
Si el objetivo era ahorrar gas, el Gobierno no puso en marcha una campaña publicitaria para que se conocieran los beneficios de gastar menos. En ese sentido, ni siquiera el Enargas dispuso un cambio en las facturas: éstas tienen la misma información de siempre, sólo que los que no ahorraron tienen un valor más alto para el cargo fijo y el valor del metro cúbico, sin ningún aviso.
Por otra parte, los que creyeron que se había disminuido el subsidio se encontraron con la sorpresa de que este monto se mantiene en los mismos valores del año pasado. Porque en realidad lo que varió es el valor del metro cúbico que incluye el precio que perciben las petroleras y los márgenes de transportistas y distribuidoras. (Igualmente hay una reducción del gasto fiscal porque se destinan menos recursos para pagar a las productoras el precio estímulo a la extracción adicional de gas que es de u$s 7,50).
Por último, la mayor incidencia de los aumentos en las tarifas, se advertirá al recibir las facturas el bimestre julio-agosto, que incluye el período de temperaturas más bajas y mayor consumo, y en el segundo de esos meses, el tercer tramo del ajuste dispuesto en abril y que llega en su última etapa a 200% promedio sobre el valor final. Cuando se reciban esas facturas, a mediados de septiembre, ya será tarde para ahorrar para los menos informados.


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