Clásico: fiscales se quejaron de jueces

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En una reunión con fiscales federales de todo el país, la procuradora Alejandra Gils Carbó se mostró ayer a favor de lograr nuevas atribuciones para el Ministerio Público y al mismo tiempo una mayor partida presupuestaria. Con un lenguaje sin grandes tecnicismos, aseguró que los pedidos se enmarcan en la idea de dotar de una mayor operatividad a la Procuración General. También hubo, en forma más reservada, lugar para quejas: los fiscales señalaron la discrecionalidad de los jueces al momento de delegar la instrucción de los procesos. Por otra parte no hubo definiciones sobre dos asuntos sensibles: las subrogancias y el destino de las fiscalías especializadas.

Gils Carbó eligió un club propiedad de la Prefectura, en Olivos, para congregar a los fiscales. Contundente, se postuló a favor de lograr una transición hacia el sistema acusa, en el cual la instrucción de las causas queda a cargo de los fiscales y la figura del juez se ubica en el rol de supervisor y responsable de las garantías constitucionales de los involucrados en los procesos. Un esquema similar al que funciona en la Justicia bonaerense.

El pedido de la procuradora general se encuentra en sintonía con un reclamo de reforma del Código Procesal Penal Federal que cuenta con el apoyo de más de 200 magistrados de todo el país. Una iniciativa que ya se ha conversado en el Congreso con la presencia de los jueces de la Cámara de Casación Penal, Ángela Ledesma y Luís María Cabral. Actualmente en el Congreso existen dos proyectos con estado parlamentario, uno formulado por Oscar Albrieu (Frente para la Victoria) y otro por Juan Carlos Vega (Coalición Cívica).

Al igual que ambos magistrados en su excursión legislativa, Gils Carbó también señaló que implementar el sistema también implica una mayor partida presupuestaria para el Ministerio Público Fiscal. Este actualmente es de 1500 millones de pesos anuales (el del Consejo de la Magistratura trepa hasta los 7000 millones).

Cuando pidió escuchar inquietudes encontró dos habituales: el exceso de causas en trámite en las fiscalías y la discrecionalidad de los jueces al momento de decidir quién será el encargado de llevar la instrucción. A partir de esto último, el respaldo de Gils Carbó al proyecto de reforma del Código Procesal.

Entre los oradores estuvieron además los fiscales Raúl Plee, Ricardo Wechsler y Germán Moldes. Entre el público escuchaban Jorge Di Lello, Carlos Stornelli y Javie De Luca, entre otros.

Gils Carbó omitió hacer definiciones sobre las subrogancias en las fiscalías. Para la procuradora se trata de una cuestión central de su gestión y por eso busca acelerar los concursos y las designaciones. Al igual que en la Magistratura, varios de estos se encuentran demorados producto de múltiples impugnaciones.

Tampoco se explayó sobre el futuro inmediato de las unidades fiscales especializadas. Una de sus primeras medidas en el cargo fue visitar estas dependencias, muchas de las cuales están a cargo de fiscales con despacho en Comodoro Py.

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