El «paquete» de decretos de reglamentación que apura la Casa Rosada, para terminar de ordenar las primarias del 14 de agosto y la elección general del 23 de octubre, incluye varios aspectos organizativos, algunos de los cuales fueron, semanas atrás, reclamados por la Justicia electoral.
Aunque a fin del año pasado, desde el Gobierno se afirmaba que no habría nuevos decretos aclaratorios sobre la ley votada en diciembre de 2009 -se arguyó que, históricamente, las normas electorales no necesitan reglamentación-, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, tras una reunión con la Cámara Nacional Electoral y los jueces de ese fuero, aceptó que, «de ser necesario», se emitirían nuevas reglamentaciones. Estas serán formalizadas en los próximos días, posiblemente antes de que comience marzo.
Hay, en particular, tres puntos en análisis:
El más sensible tiene que ver con la publicidad en radio y TV que será financiada por el Estado y repartida entre los medios legales y autorizados. Esa iniciativa se topó con una complicación: cómo monitorear el cumplimiento de las emisiones tratándose de tantos canales.
Otro aspecto tiene que ver con las boletas de color. Esa «innovación», festejada en su momento por la Presidente, generó interrogantes de los jueces, que pidieron precisiones. Las tendrán y podrán distribuir, según la pertenencia histórica, colores de una paleta Pantone, entre los partidos. Cada agrupación tendrá un color distintivo.
Habrá, además, referencias a las garantías para los competidores de las primarias dentro de la órbita de los partidos ya que serán estos, a través de sus juntas electorales, los que acepten o no la participación de los candidatos.
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