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Comentarios políticos del fin de semana
Según el periodista, los Kirchner una vez más se equivocaron: la intención de trasmitir seguridad al mundo de los mercados trocó en su opuesto con un decreto de necesidad y urgencia que no diferenció a la entidad del Ejecutivo ni buscó al Congreso para respaldarlo. ¿La explicación para el columnista? La falta de mayoría parlamentaria desde el 28 de junio pasado.
Como los números no cierran, el periodista asegura que el Gobierno está obligado a negociar con la oposición, a lo que se niega la pareja presidencial, ya que -de acuerdo con lo que afirma el columnista- Néstor Kirchner considera que lesionaría la autoridad de su esposa, como si él no se hubiese encargado ya de eso.
Ésa fue la respuesta a los intentos de los senadores del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto y Nicolás Fernández, quienes la semana pasada avanzaron en reuniones con el radicalismo para negociar la cabeza de Martín Redrado por una convocatoria a sesiones extraordinarias, con el objetivo de tratar el DNU sobre el uso de reservas para el Fondo del Bicentenario, según relata el periodista.
La columna no se anima a adelantar una salida a la crisis institucional, sino que se limita a señalar que la estrategia de los Kirchner será apuntar al desgaste de una oposición frágil y dividida, así como concentrar «sus recursos postreros, políticos y materiales, a que alguna instancia superior de la Justicia autorice la disponibilidad de las reservas, tumbe a Redrado y les permita salir de la fosa que ellos mismos se cavaron», sin aclarar el periodista a qué instancias judiciales se refiere ni a qué jueces.
LABORDA, FERNANDO. La Nación. Como un hallazgo, el cronista titula que «el problema de los Kirchner va más allá de Redrado», para recrear el conflicto con las reservas del Banco Central y las alternativas para conseguir el Fondo del Bicentenario. Dice que el funcionario ya estaría buscando su propia salida para evitar «esa máquina de picar carne que es el Gobierno kirchnerista», más aún cuando el radicalismo ya anticipó que no hará su defensa.
Los problemas distan de terminarse con el eventual alejamiento de Redrado, dice Laborda, y repasa que el DNU de la controversia advirtió a los fondos buitre. Nada nuevo hasta allí, como tampoco cuando recuerda que el Gobierno acusó a Julio Cobos de supuestamente encabezar una conspiración.
Habla finalmente de la alternativa vía el Congreso y menciona que «economistas del radicalismo propician que el Fondo del Bicentenario, para garantizar el pago de las obligaciones del Estado, se constituya no con reservas, sino con las utilidades obtenidas por el BCRA, derivadas de las diferencias de cotización de los títulos públicos en cartera, de las diferencias de cambio y de las ganancias por operaciones de futuro. Durante 2009, todo eso derivó en un aumento patrimonial del banco equivalente a algo más de 5.000 millones de dólares».
Las dudas -comenta el periodista- surgen cuando se advierte que el gobierno kirchnerista, en realidad, no está preocupado por darles garantías a los acreedores, sino por el financiamiento del aumento del gasto público. Y no pocos analistas económicos sostienen que, aun cuando el Estado reciba los proyectados 6.569 millones de dólares de reservas, existiría una necesidad de financiamiento adicional.
Finalmente remata recordando que cuando se produjo la renuncia de Mario Blejer a la presidencia del BCRA, en el texto de su dimisión señalaba que la autonomía de esa entidad «hace a la esencia misma de la autoridad monetaria», que se debía «fortalecer la independencia de la institución» y no «someterla a presiones interesadas». No es casual que la eventual designación de Blejer sea hoy motivo de discusión en el matrimonio presidencial, aunque hasta estas horas sigue siendo el principal candidato a reemplazar a Redrado.


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