6 de septiembre 2010 - 00:00

Comentarios políticos del fin de semana

Rodolfo Galimberti
Rodolfo Galimberti
VAN DER KOOY, EDUARDO. Clarín. La columna sentencia esta vez que el matrimonio Kirchner ya perdió la batalla contra los medios de comunicación, que el Gobierno está en piloto automático y que no tiene radares. Para repetir modelos, el analista traza una analogía entre la guerra contra la Resolución 125 y la embestida contra Papel Prensa y Fibertel. En primer término, interpreta que el kirchnerismo cayó derrotado frente al campo, aunque nunca cedió en su política de retenciones, la figura de Julio Cobos se diluyó al punto de permitir la resurrección de Ricardo Alfonsín y los piquetes rurales desaparecieron de las rutas.

La principal distinción entre el conflicto con el campo y el frente de tormenta con los medios sería que el segundo se da en un «terreno abstracto», lejos del fervor popular y las puebladas en las rutas. Después, el columnista les reprocha a los ministros del Gobierno apoyar dócilmente la estrategia de la Casa Rosada contra la principal papelera de diarios del país, tanto en el plano político como en el jurídico. Fustiga, además, que un Gobierno que se considera a sí mismo progresista abrace a Osvaldo Papaleo, quien tabajó para la Triple A, para defender su ofensiva contra los denominados grupos mediáticos concentrados. Pero se revela ignorante, o claramente malintencionado, al asegurar que el precio del papel de diarios ya no es significativo para las empresas del sector, como si ese insumo no fuese el principal costo para aquél.

Con la reglamentación de la nueva ley de medios se vuelve a agitar el fantasma de posibles confiscaciones a medios opositores y se escarba un poco más en la interna del Poder Ejecutivo con un sector de la Unión Industrial Argentina.

MORALES SOLÁ, JOAQUÍN. La Nación. La nueva ley de medios volvió al centro de las columnas dominicales, luego de que el Gobierno publicara en el Boletín Oficial la reglamentación de la normativa la semana pasada. Poco dispuesto a innovar, el periodista en su columna se basa en este tema, aportando algunos datos -la gran mayoría ya conocidos- sobre el conflicto básico que enfrenta a los Kirchner con los dos diarios más importantes de la Argentina. A esto se suma un cierre referido a Papel Prensa, referencia casi obligada en las páginas de política de este matutino, desde que el Ejecutivo resolvió avanzar abiertamente sobre esta empresa que codirige con Clarín y La Nación.

Respecto de la nueva ley de medios, el periodista anuncia que ya casi está resuelto el fallo de la Corte Suprema de Justicia que define un amparo que inició Clarín a raíz del artículo 161 de la nueva ley, que obliga a los grupos de medios a desprenderse de sus señales dentro del plazo de un año para adaptarse a la nueva normativa. Según el columnista -y como ya había sido publicado la semana pasada en otro matutino-, el máximo tribunal se negaría a resolver el planteo, ya que no tiene una sentencia definitiva y evitaría entrar en el fondo de la cuestión, beneficiando así a Clarín ya que la medida cautelar quedaría en pie. Al dato ya conocido, el periodista suma una serie de relatos sobre los conflictos que se desataron entre el Gobierno y la Justicia durante el verano pasado a partir de la pretensión de los Kirchner de usar las reservas del Banco Central para pagar vencimientos de la deuda pública en 2010. En este punto, indica que desde el Gobierno habrían intentado presionar a un integrante de la Corte sin éxito. Éste sería un dato clave para el periodista sobre el grado de autonomía con el que el máximo tribunal toma sus decisiones.

En este panorama agrega que el triunfo del abogado Alejandro Fargosi como representante de los abogados porteños en el Consejo de la Magistratura es fundamental para afirmar que «podría haber cambiado el ecosistema de la Justicia». Una típica estrategia del periodista -que en realidad pertenece a la retórica clásica y se llama sinécdoque-, que consiste en tomar un hecho aislado y proyectarlo hacia a un todo generalizado, como si la coyuntura política funcionara de manera unívoca.

Como cierre, retoma los problemas por el manejo de Papel Prensa SA, y se limita a repetir datos sobre los supuestos contactos de David Graiver con Montoneros y de éstos con Juan Born, información conocida hace años gracias a varios libros, entre ellos, la biografía de Rodolfo Galimberti.

Dejá tu comentario