23 de octubre 2012 - 00:00

Como salida de una novela romántica

Elvira de Alvear (arriba retratada por Norah Borges), entre otras cosas que perdió hasta quedar en la miseria, fue la dueña de un importante Giacometti que hoy se exhibe en Proa.
Elvira de Alvear (arriba retratada por Norah Borges), entre otras cosas que perdió hasta quedar en la miseria, fue la dueña de un importante Giacometti que hoy se exhibe en Proa.
Elvira de Alvear, sobrina del general Carlos María, retratado en el Monumento a Alvear que está en el barrio de Recoleta esculpido por Bourdelle, maestro de Giacometti, fue la dueñaa de una importante cabeza abstracta que hoy se exhibe en la Fundación de La Boca. Elvira, heredera de una inmensa fortuna que dilapidó hasta quedar en la miseria, compró su Giacometti en París.

«Todas las cosas tuvo y lentamente todas la abandonaron», dice el poema que le dedicó Borges a Elvira. Lo cierto es que una de «las cosas» que tuvo y que «lentamente la abandonaron», fue la escultura que hoy pertenece a la colección francesa y estuvo perdida durante años. Sobre la belleza de Elvira hablaron entonces quienes conocen el retrato de Norah Borges. Según relata Miguel de Torre, hijo de Norah, los hermanos Borges estaban seducidos por la romántica historia de Elvira de Alvear y de su hermana Dora, personajes que lo tuvieron todo y lo perdieron todo.

A.M.Q.

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