8 de abril 2010 - 00:00

Complica más a Piñera un supuesto represor

Santiago - La oposición de centroizquierda de Chile arreció ayer en sus críticas contra el presidente, Sebastián Piñera, por haber nombrado al frente de la guardia de prisiones a un ex oficial de uno de los equipos represivos de la dictadura de Augusto Pinochet.

«Es absolutamente inaceptable y una burla para las familias (de las víctimas de crímenes de lesa humanidad) que pongan en un cargo de esa envergadura a una persona con esos antecedentes», reclamó el senador y presidente del Partido Socialista, Fulvio Rossi.

El dirigente opositor además planteó que espera que el Gobierno de derecha rectifique su decisión, alertando que el ex oficial Iván Andrusco, ahora jefe de Gendarmería, quedará a cargo de sus propios ex compañeros de armas.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara baja, el comunista Hugo Gutiérrez, quien denunció el caso, anunció ayer que presentará nuevos antecedentes que involucran supuestamente a Andrusco en diversas operaciones represivas.

Sobre lo mismo, el senador Rossi reveló que ya una ex prisionera política reconoció a Andrusco como un agente represivo. «Sí, hay una mujer que identifica a Andrusco en el recinto donde la torturaron».

El Gobierno de derecha, apenas conocidas las denuncias, salió a respaldar a Andrusco a través del ministro de Justicia, Felipe Bulnes, y la portavoz Ena von Baer.

«Andrusco nunca ha sido procesado en causas de derechos humanos, no tiene ninguna causa pendiente de este tipo y de ningún otro», afirmó Bulnes.

Luego Ena von Baer instó a los detractores al nombramiento de Andrusco a comprobar su culpabilidad. «Si el señor Hugo Gutiérrez tiene algún antecedente serio, nosotros le pedimos que se dirija a los tribunales», dijo.

El conflicto estalló luego de que Gutiérrez pidiera la salida de Andrusco, ligándolo específicamente al asesinato en 1985 de tres profesionales de izquierda en la dictadura de Pinochet (1973-1990), un crimen emblemático de esos años. «Muchos de sus ex compañeros están detenidos por crímenes durante su estadía en la Policía, qué duda cabe que serán favorecidos con algún beneficio carcelario», expuso Gutiérrez en una carta que envió al presidente Piñera.

El actual jefe de la guardia de prisiones, según Gutiérrez y los organismos de derechos humanos, fue funcionario de la Dirección de Comunicaciones de la Policía uniformada (Carabineros) cuando esta unidad secuestró y degolló a tres profesionales comunistas.

José Manuel Parada, Santiago Nattino y Manuel Guerrero fueron asesinados justamente por investigar los crímenes de un hasta entonces poco conocido grupo represivo: el Comando Conjunto.

Algunos de los integrantes de la unidad policial habían sido miembros del Comando Conjunto, agrupación que ultimó esencialmente a opositores de izquierda de la dictadura del general Pinochet.

Agencias DPA y AFP

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