31 de enero 2014 - 00:00

Complicaciones en varios frentes

Complicaciones en varios frentes
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2014 para girasol, maíz, soja y trigo. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Las lluvias registradas a principios de la semana pasada eran sumamente esperadas y permitieron frenar el deterioro de los cultivos, que venían padeciendo elevadas temperaturas, además de falta de lluvias.

Los lotes de maíz sembrado en fecha óptima a fin de septiembre y principios de octubre muestran disparidad en su estado, y en el grado de afectación de la floración ante el estrés sufrido. La soja de 1ª, si bien mejoró luego de las lluvias, muestra disparidad en su estado y está sufriendo ataques de insectos. En cuanto a la soja de segunda, hay lotes que fueron sembrados en condiciones no óptimas por falta de humedad, y otros que debieron sembrarse con retraso, luego de las lluvias.

En las proyecciones a cosecha del cuadro adjunto, para siembras por administración en campo propio, los resultados de la secuencia trigo/soja 2ª son en cierta medida nominales, ya que se ha sembrado y cosechado muy poco trigo. El maíz y el girasol muestran números complicados. Los rindes de indiferencia para cubrir costos totales en campo propio son de 25 qq/ha en trigo, 15 qq/ha en soja 2ª, 66 qq/ha en maíz, 18 qq/ha en girasol y 23 qq/ha en soja de 1ª.

En campo arrendado, las proyecciones para los precios y costos expuestos muestran quebranto en todo el rango de rindes para el girasol. Los demás cultivos muestran quebranto en el rinde bajo del rango. Los rindes de indiferencia son de 31 qq/ha en trigo, 20 qq/ha en soja de 2ª, 84 qq/ha en maíz, 24 qq/ha en girasol y 31 qq/ha en soja de 1ª. Está por verse que se puedan superar estos rindes de indiferencia, dada la disparidad que muestran los cultivos en su estado.

La reciente modificación en la paridad cambiaria no tardará en trasladarse a los costos, y pega de lleno en productores que financiaron insumos a cosecha con proveedores. Si bien el precio disponible de la soja en pesos reflejó el cambio en la paridad, es poca la soja que queda, y previsiblemente se irá vendiendo en función de las necesidades financieras corrientes. Pero los precios a cosecha se muestran más flojos, y es mucho lo que se financió con vencimiento en mayo.

De cara a la próxima campaña 2014/15, corre el tiempo de descuento para definir la superficie a implantar con trigo. Con precios internacionales relativamente flojos, sólo se incentivará la siembra si se libera el mercado de exportaciones para la nueva campaña y se bajan o eliminan las retenciones como segunda medida. La superficie a sembrar con maíz también aumentaría si se toman las mismas medidas con este cereal. Aún queda camino por delante para definir los rindes, que dependen del clima. Pero persisten complicaciones en varios frentes que no dependen del clima para su solución.

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