31 de enero 2011 - 00:00

Con aval de Moyano y de Kunkel, núcleo K desafía a Cavalieri

Sonrisas de ocasión entre dos antiguos enemigos: Armando Cavalieri y Hugo Moyano durante un encuentro del PJ, convocados por Néstor Kirchner.
Sonrisas de ocasión entre dos antiguos enemigos: Armando Cavalieri y Hugo Moyano durante un encuentro del PJ, convocados por Néstor Kirchner.
La negociación venía trabajosa y terminó peor: el viernes por la noche, Armando Cavalieri no logró seducir al pelotón K que encabeza Oscar Nieva ni evitar la irrupción, después de 23 años, de una boleta opositora en el sindicato de Comercio de Capital.

Diezmó, en las horas previas, al pelotón rebelde: conquistó a dos de sus referentes, pero no le alcanzó para desactivar el desafío que tendrá, de manera visible, el auspicio político y logístico de Hugo Moyano, archirrival del jefe histórico de los mercantiles.

En estas horas, habrá un primer entrevero. La Junta Electoral del gremio revisará las listas y los avales presentados para validarlas, o no, de cara a la interna prevista para el 23 de marzo. Parece inevitable un conflicto en ese aspecto: el clan K teme que le quieran voltear la boleta.

El viernes por la noche, este diario recabó en el entorno de Cavalieri la confirmación de que habría dos candidatos. Pero el fin de semana circuló información difundida desde el búnker del jerarca que indicaba que se había sellado una lista de unidad.

Ayer, Nieva le confirmó a Ámbito Financiero que el viernes a las 23.30 registró su candidatura a secretario general secundado por Inés Soria en contra de la lista encabezada por Cavalieri con Sergio Ortiz como postulante a secretario gremial.

En julio pasado, Nieva, Soria, Roberto Sotelo, Ortiz y Christian Giménez lanzaron en el ND Ateneo, con Moyano como invitado top, La Borlenghi, agrupación de declarado perfil K que homenajeó a Angel Borlenghi, ministro del Interior durante el primero y segundo Gobierno de Juan Domingo Perón, proveniente del sindicato mercantil.

En las pulseadas previas, Ortiz y Giménez preservaron su cercanía a Cavalieri, lo que fracturó La Borlenghi. En rigor, esos dos dirigentes repitieron la secuencia de los últimos años cuando la oposición a «el Gitano», encabezada por Nieva, prefirió la unidad antes que la disputa.

El poroteo, esta vez, no se encarrilló y se desencadenó la competencia. ¿Cuánto incidieron Moyano y Carlos Kunkel, custodios y promotores de la rebeldía contra Cavalieri? El camionero celebra, como una cruzada personal, el desafío al mercantil.

El diputado ultra-K, en tanto, es un viejo socio y amigo de Nieva con quien compartió, en los inicios de la temporada pingüina, la fundación del grupo Michelángelo, aquella mítica peña que se dedicó a reunir setentistas donde estaban, entre otros, Jorge Taiana y Juan Carlos Dante Gullo.

Desde esa trinchera, con soporte de Moyano y sectores del Gobierno, La Borlenghi tratará de desbarrancar o, al menos, herir a Cavalieri. La batalla de marzo, si es que no se posterga la votación -la oposición ya empezó a pedir que se revisen los padrones que presumen adulterados-, será la antesala de una guerra más intensa: la elección, vía Congreso, de la conducción de la Federación Mercantil, controlada por Cavalieri. De mínima -si no logra el objetivo de desbarrancarlo después de más de dos décadas de dominio absoluto del gremio-, el bloque que comanda Nieva intentará, siquiera, dañar sus chances de reelegir al frente de la federación durante el plenario pautado para septiembre.

Los espadeos entre Cavalieri y Moyano son añejos y repetidos. Tuvieron dos etapas: primero la del expansionismo de Comercio, amparado en su anexo «afines» que usaba para entrar en cualquier actividad. La segunda, el avance de Camioneros sobre afiliados mercantiles.

Durante el mandato de Néstor Kirchner, con Moyano como aliado estratégico, todo el dispositivo oficial operó a favor del jefe de la CGT. Cavalieri intentó, de todos modos, desbarrancarlo al desplazarse, junto con los «gordos», de la sede de la calle Azopardo, pero no lo logró.

Ahora, el camionero viene por la revancha pero, esta vez, elige el ring del rival: la batalla la dará en Comercio, el gremio de su contrincante, donde Nieva se asume aliado con el moyanismo. «¿Que estoy con Moyano?. Sí, claro: estoy a favor de un gremialismo como el de Moyano, que defiende a los trabajadores», dijo.

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