- ámbito
- Edición Impresa
Con furia y fútbol España es finalista
La ronda de la alegría. Toda España festeja el gol de Carles Puyol. Los jugadores se estrechan en una ronda. España es finalista por primera vez en su historia y ahora va por toda la gloria.
Le ganó a Alemania con un gol producto de un corner y posterior cabezazo de Carles Puyol, que ya era un símbolo del Barcelona y a partir de ahora será el símbolo de toda España, porque este gol vale más que un triunfo, puede hasta llegar a valer una Copa del Mundo.
Que el gol haya sido de pelota parada fue una eventualidad, porque España con su toque sutil y su permanente cambio de frente había creado situaciones como para ganarlo en cualquier otra jugada.
Alemania no fue el mismo que enfrentó a Argentina. Fue un equipo más defensivo que trató de entorpecer la zona media y atacar de contraataque. La ausencia de Thomas Müller se sintió mucho, porque no tuvo con Trochowski desborde por izquierda y hasta le permitió a Sergio Ramos proyectarse permanentemente al ataque y por el otro lado Özil estuvo más preocupado en marcar las subidas de Iniesta (cosa que no logró) que en desbordar a Joan Capdevila, que cuando pudo también se mandó al ataque.
España mostró todas sus virtudes en la circulación de pelota donde Xavi Hernández y Xabi Alonso fueron los dueños del sector y también todos sus problemas para concretar en la red un dominio que, por momentos, fue abrumador.
Joachim Löw apostó al alargue poniendo a Jansen por Boateng y Kroos por Trochowski para tratar de tener más marca por el costado izquierdo donde perdía con el dos-uno de Ramos y Xabi Alonso, pero se quedó con las manos vacías faltando 17 minutos y cuando quiso reaccionar chocó con una defensa muy firme que tuvo en Piqué y Puyol a dos pilares que cabecearon todos los centros tirados por los alemanes.
España, de contraataque, fue el que tuvo las posibilidades más claras de gol y Pedro desperdició una increíble por no pasársela al Niño Torres.
España ganó y es el gran candidato a quedarse con el Mundial. Ya está haciendo historia, pero ahora va «a por todas», como dicen en su país, porque sabe que tiene con qué.



Dejá tu comentario