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Con la mística no alcanzó
Leandro Damiao fue el gran protagonista de esta Recopa; aquí festeja el primero de sus dos goles. Con su potencia confundió a toda la defensa. Independiente luchó, pero
no pudo.
Internacional pegó primero y pegó dos veces, mostrando toda la capacidad goleadora de Leandro Damiao. El alto delantero en el primer gol «quebró la cintura» para dejar desairados a Osmar Ferreira y Gabriel Milito, y derrotó a Hilario Navarro con un puntazo y en el segundo le ganó el mano a mano a Julián Velázquez y definió antes que lo cruzara Gabriel Milito.
Parecía entonces que el partido estaba definido antes de los 30 minutos, porque Internacional manejaba el juego y los tiempos, mientras que Independiente tenía muchos problemas para conseguir la pelota.
En el segundo tiempo, Antonio Mohamed optó por la entrada del colombiano Iván Vélez por Iván Pérez y cambió el dibujo, jugando con una línea de tres y adelantando a los laterales como carrileros. A los 4 minutos Maxi Velázquez aprovechó una desatención defensiva y puso el 2 a 1, con lo que Independiente revivió. Inter intentó retomar el dominio, pero chocó contra un equipo ordenado, que además complicaba a la defensa brasileña con el contraataque.
Leandro Damiao no parecía el mismo del primer tiempo, porque antes ganaba con su potencia y ahora perdía todas las pelotas divididas. El partido se dirigía al alargue y posiblemente a los penales, pero en uno de los intentos de Internacional Jo le ganó las espaldas a Julián Velázquez y cuando Hilario Navarro se le tiró a los pies, lo tocó, y Jorge Larrionda entendió que era penal, que Kléber cambió por gol con la calidad acostumbrada de los brasileños para pegarle a la pelota.

