El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, salió así al paso de la polémica, que, según reconoció, se originó en un problema de "precisión" por parte de su Gobierno.
Venezuela, Nicaragua y Bolivia se pronunciaron de manera muy crítica en los últimos días sobre el inesperado anuncio hecho el pasado sábado por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de que Colombia firmará este mes un acuerdo con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Santos dijo que el acuerdo que se suscribirá tiene como objeto "iniciar todo un proceso de acercamiento, de cooperación, con miras también a ingresar a esa organización".
"Colombia no puede y no quiere ingresar a la OTAN", subrayó ayer Pinzón, al explicar que el propósito del Gobierno es "recorrer el camino para ser un socio en la cooperación como lo son ahora Australia, Nueva Zelanda y Japón, entre otros países".
En medio de las críticas y acusaciones lanzadas a Santos por los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Nicaragua, Estados Unidos, cuyo vicepresidente, Joe Biden, visitó Bogotá la semana pasada, apoyó a Colombia "como miembro capaz y fuerte" en su acercamiento a "muchas organizaciones multilaterales", como, por ejemplo, la OTAN.
Por su parte, fuentes de la Alianza Atlántica dijeron el lunes en Bruselas que Colombia "no cumple los criterios geográficos" para ser miembro y que por el momento se prepara un acuerdo que "permitiría el intercambio de información clasificada entre la Alianza y Colombia" en "actividades específicas conjuntas".
Pinzón explicó al diario El Tiempo que el acuerdo está basado en el aprendizaje de Colombia en derechos humanos, justicia militar y educación a las tropas, y no contempla la posibilidad de recibir a tropas extranjeras o darles acceso a bases militares. Asimismo, Colombia busca beneficiarse de la cooperación internacional para el caso de que el diálogo ente el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) logre poner fin al conflicto armado, así como contribuir con la lucha contra el narcotráfico.
La pregunta que se hacen los analistas es qué busca exactamente Santos con este giro, calificado como una "puñalada" por los países del eje bolivariano. Expertos sostienen que la declaración de Santos es una estrategia regional, como Jaime Libreros, quien cree que ésta tiene un tinte "político" y que la "intención era hacerle una advertencia a Venezuela sobre su capacidad militar" después de que el presidente de ese país, Nicolás Maduro, dijera que revisará las relaciones con bilaterales tras la visita que Henrique Capriles hizo a la sede de Gobierno colombiana.
No obstante, la aclaración parece haber conformado a Maduro. "Nos parece un paso positivo y así lo queremos saludar". "Podremos mantener encarriladas, las relaciones de paz y cooperación con el gobierno de Colombia y con toda Sudamérica", dijo el presidente al cierre de esta edición.
| Agencias EFE, DPA, ANSA y AFP, y Ámbito Financiero |


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