10 de octubre 2022 - 00:00

Con tasas en alza, los plazos fijos crecieron en septiembre (fuerte baja de los depósitos UVA)

La suba de tasas que efectivizó el Banco Central a mediados de septiembre, que llevó los rendimientos al 107% efectivo anual para los depósitos minoristas a plazo fijo tradicionales menores a $10 millones, volvió más atractivas las colocaciones en pesos y tuvo una buena respuesta por parte de los inversores.

Según un informe de la consultora LCG sobre la base de datos oficiales, los plazos fijos mostraron un crecimiento del 2,9% mensual en septiembre, lo que implica un crecimiento del 5,5% en términos anuales. “Ante la expectativa de una mayor devaluación acompañada de un incremento adicional en las tasas de interés, podría suponerse que parte de los desarmes de cuentas a la vista (los depósitos a la vista cayeron 0,7% mensual) se destinaron a la conformación de plazos fijos o a la compra de dólar ahorro. Sumado a esto, es posible que existieran colocaciones a plazo por parte de los beneficiarios del régimen transitorio de dólar soja”, subrayaron desde LCG.

En perspectiva, en los nueve meses de 2022, las colocaciones a plazo acumulan un crecimiento del 10,5% real. Desde LCG, destacaron que la variación está completamente explicada por un crecimiento del 17% real de las colocaciones mayoristas, mientras que las minoristas presentan una caída del 25%.

Matías de Luca, economista en LCG, señaló: “La expectativa de una desaceleración inflacionaria que no ocurrió, la suba de tasas del Banco Central, y los beneficiarios del dólar soja son algunos de los factores que incidieron en la formación de plazos fijos tradicionales. El ritmo viene siendo marcado por las colocaciones mayoristas, lo que da cuenta de que empresas y fondos money market estarían mostrando cierta preferencia por estos depósitos en vez de títulos públicos, en un contexto donde los pesos queman”.

En cambio, los plazos fijos ajustables por UVA se contrajeron 10,8% mensual real en septiembre, siendo la segunda caída en el año. Esto expone un fuerte cambio de tendencia en las preferencias de los inversores, dado que este tipo de colocaciones ajustables se destacaron en el primer semestre.

Sobre este punto, el economista Federico Glustein explicó que se están dando situaciones que motivan a priorizar el plazo fijo tradicional. “Primero que los atados al UVA tienen un plazo mínimo de 90 días para el pago del ajuste por inflación, por lo que los ahorristas prefieren tener la tangibilidad de que cada 30 días reciben el capital y los intereses, que, a tasa de hoy, otorgan 107% TEA, lo cual hace muy atractiva para las inversiones de aquellos que no requieren de niveles complejos de entendimiento de mercado. Sumado a eso, el alza de tasas mensual que realiza el BCRA motiva a los inversores a meterse en las herramientas tradicionales, a pesar que la inflación seguirá alta y se encuentra recalentada. En este segmento no solo juegan los pequeños ahorristas, sino también medianos y grandes jugadores, para los cuales tener parado 90 días el capital es mucho tiempo. Entonces, reinvierten cada 30 días una buena suma que les permite, mientras siga el alza de tasas, mantenerse en términos efectivos cerca de la positividad o neutro”, señaló.

Coincidió el consultor Jorge Neyro: “Como los plazos fijos UVA son de individuos, pudo haber existido algún desarme para cubrir necesidades financieras. Además, hubo un mayor atractivo de los depósitos a tasa fija por la suba de tasas, que subieron como reflejo de la gran emisión que hizo el BCRA por el dólar soja”.

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