Las fechas en la Argentina serán anunciadas entre octubre y noviembre de este año, así como el estadio definitivo, que podría ser River o el Estadio Único de La Plata, aunque lo más probable es que sea en el segundo.
La mítica banda realiza lo que probablemente será su última gira mundial tras los festejos de su 50 aniversario. La semana pasada tocó en el Spirit Arena de Düsseldorf, Alemania, y luego encara una extensa gira por Europa y Australia hasta noviembre. Una de las paradas es el festival de Roskilde, el 3 de julio en Dinamarca.
El productor local Daniel Grinbank había anticipado que, luego de que "Sus majestades satánicas" pasaran por Estados Unidos, Europa, Japón y Australia "nos tocará a nosotros".
El empresario es el encargado de negociar la que será la cuarta visita de los Stones a la Argentina. Esta megaproducción marca el retorno de Grinbank a la música en estadios, después de cinco años de ser asesor externo de la empresa brasileña Time4Fun. Durante ese tiempo, que concluyó en agosto de 2013, Grinbank produjo varias obras de teatro y desarrolló la proyección europea de Violetta.
Para calcular el valor de una entrada puede pensarse en un equivalente a lo que se cobra en Europa, entre 150 y 200 dólares, lo que en la Argentina se traduce en algo más de 1500 a 2000 pesos (hoy, claro). Ese no es el valor mínimo sino el promedio, si se piensa en vips y premium mucho más caras y populares más accesibles, que sin embargo no bajarían de los 400 pesos. Grinbank ha dicho que el precio final será el que la gente pueda pagar, algo relativo según el target que se tome como parámetro.
Este 2014 es un año flojo para los espectáculos, marcado no sólo por la devaluación sino por el Mundial. Los productores reconocen que la rentabilidad es chica y se asumen que, si no se gana dinero, al menos se minimizan los riesgos. Entre impuestos, suba de costos, cambio desfaforable y crisis, donde la prioridad no pasa por el entretenimiento, lo que queda es un puñado de festivales auspiciados por grandes sponsors, que llegarán, como es habitual, con la primavera.
| Carolina Liponetzky |


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