3 de septiembre 2013 - 00:34

Congreso reabre el cerrojo y puja por mínimo en Ganancias

• Dilema opositor: Apoya baja de presión sobre salarios, pero cuestiona el decreto presidencial

Roberto Feletti y Cristina de Kirchner
Roberto Feletti y Cristina de Kirchner
El Gobierno llevará hoy a la comisión de Presupuesto y Hacienda el debate del proyecto para gravar la compraventa de acciones de empresas que no cotizan en Bolsa y la aplicación de una alícuotra del 10 % sobre la distribución de dividendos. La intención de ese proyecto es financiar parte de la suba en el mínimo no imponible de Ganancias que anunció Cristina de Kirchner. Esta última medida se aprobó por decreto haciendo uso de una ley votada por el Congreso el 21 de diciembre de 2011 por la que se facultó al Poder Ejecutivo a modificar las deducciones que conforman el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias que se aplica sobre la cuarta categoría "en orden a evitar que la carga tributaria del citado gravamen neutralice los beneficios derivados de la política económica y salarial asumidas", según reza el texto. Esa facultad estuvo originalmente incorporada mediante un artículo dentro de la ley de presupuesto, pero al asumir Cristina de Kirchner en 2011 y recuperar la mayoría en las cámaras el Gobierno la ratificó por ley.

Por lo tanto la suba en el mínimo no imponible no pasará por el Congreso en ningún momento ya que no se trata de un decreto de necesidad y urgencia, que sí exigiría la ratificación de la Bicameral de Trámite, sino de un decreto simple y del uso de una facultad delegada.

La intención del kirchnerismo, entonces, no es hablar hoy sobre los cambios en el Ganancias sobre los salarios, pero la oposición desembarcará en la reunión de comisión, que presidirá Roberto Feletti, con un debate sobre la técnica con la que se llevó adelante esta vez la exención y la suba en el minimo no imponible. Exigirán, aunque sin demasiado éxito, que se avance con una ley y que se establezca un sistema de actualización automática del mínimo no imponible que no dependa de la voluntad presidencial.

Los argumentos que llevarán hoy radicales, macristas, el peronismo disidente, la izquierda y que Sergio Massa también sostiene desde afuera del Congreso, son similares y pueden resumirse:

• Los cambios al impuesto deben hacerse por ley y no seguir apelando a esa delegación de facultades.

• Mientras el mínimo no imponible se fije a discreción y no por un mecanismo automático, siempre quedará sometido a vaivenes políticos. De hecho durante la era Kirchner ese mínimo no imponible tuvo cuatro años en los que no se actualizó, pero cada uno con una característica bien distinta: en 2004 y 2005 sin la presión inflacionaria y luego en 2009 y 2012 donde la falta de actualización complicó los salarios de pleno, ya que la actualización producto de las paritarias y el proceso inflacionario terminaron aumentando la presión del impuesto sobre los sueldos a niveles récord.

• Este año, además, el Gobierno modificó el esquema, alegan, complicando aún más la progresividad de la escala con que se grava los salarios. El decreto de Cristina de Kirchner establece dos medidas básicas. Se incrementa "la deducción especial establecida en el inciso c) del artículo 23 de dicha Ley, hasta un monto equivalente al que surja de restar a la ganancia neta sujeta a impuesto las deducciones de los incisos a) y b) del mencionado artículo 23" hasta el límite de los $ 15.000, lo que significa que se deduce directamente ese monto del salario bruto, sin discriminar entre solteros y casados.

Y por otra parte se fija una suba del mínimo no imponible del 20 % para los salarios brutos entre $ 15.000 y $ 25.000.

Esto implica que quien perciba un sueldo arriba de $ 15.000 podrá tomar la deducción del mínimo no imponible, que con la actualización rondará los $ 10.000 y pagar Ganancias sobre el excedente. El problema estará en quienes se ubiquen salarialmente cerca del límite, ya que es allí donde se registrarán las injusticias más notables.

De todas formas el kirchnerismo no tendrá problemas de número para emitir hoy el dictamen en la comisión de Presupuesto y Hacienda y mañana aprobarlo en el recinto.

El oficialismo apeló, una vez más, a convocar una sesión especial donde el tema único será la aplicación de Ganancias a las compraventa de acciones por afuera de las Bolsas y la distribución de dividendos. Tampoco en la comisión hay otro tema en agenda. Pero la oposición bajará igual con toda la batería de cuesitonamientos y modificaciones.

En Presupuesto, de los 49 integrantes de la comisión 27 reportan al kirchnerismo y otros dos son aliados. Problemas con el quórum para despachar no existirán.

El Gobierno necesita 25 firmas para el dictamen de mayoría mientras que los radicales, el Peronismo Federal, el Frente Amplio Progresista, el PRO y la Coalición Cívica aunque se encolumnen detrás de un solo dictamen no podrán superar las 20 firmas.

Será una situacion similar a la que se vivirá mañana en el Senado, cuando el Gobierno intente aprobar la reapertura del canje de deuda. Los radicales apoyan la definición general del tema, pero habrá batalla sobre el tiempo que se tomó el Gobierno para decidirlo y las consecuencias que puede traer la política seguida adelante en el juicio en Nueva York contra los holdouts.

Dejá tu comentario