27 de marzo 2012 - 00:00

Conmoción por crimen de policía de Metropolitana

Leandro Rojas fue fusilado tras resistirse a un robo en la puerta de su casa.
Leandro Rojas fue fusilado tras resistirse a un robo en la puerta de su casa.
Un inspector de la Policía Metropolitana fue asesinado a balazos cuando quiso evitar que dos ladrones que lo asaltaron en el garaje de su vivienda entraran a la casa donde se encontraban su esposa y sus hijas, en el partido bonaerense de Avellaneda, informaron fuentes policiales. Por eso, vecinos del barrio marcharon anoche para pedir justicia.

La víctima fue identificada como Leandro Gustavo Rojas (35), quien se convirtió en el primer efectivo de la Policía porteña asesinado por delincuentes, según informó el ministro de Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro.

Rojas fue primero herido de un balazo en la cabeza y, una vez en el suelo, uno de los delincuentes le efectuó otro disparo y le robó su arma reglamentaria, según informaron sus allegados y confirmaron fuentes de la fuerza. El policía fue trasladado al Sanatorio Itoiz, donde murió poco después como consecuencia de la gravedad de las heridas de bala.

El hecho sucedió a las 23.30 del domingo, cuando el inspector llegó a su casa situada en Catamarca al 1800 en su auto Peugeot 206, con su esposa María Laura y sus dos hijas, de 2 y 6 años. Según contó una amiga de la pareja y madrina de una de las niñas, la familia regresaba de una cena en la que había festejado el cumpleaños de María Laura y, como las hijas estaban dormidas, él las dejó a las tres en la casa y se fue hasta una gomería a cargar aire a los neumáticos de su auto. «Cuando volvió, guardó el auto y, cuando estaba cerrando la última puerta, se metieron. Aparentemente, eran dos chorros que venían de robar porque traían un (Volkswagen) Bora y una moto», detalló.

Uno de los delincuentes quiso entrar desde la cochera a la casa donde estaban la mujer y las niñas, por lo que comenzaron a forcejear hasta que Rojas logró extraer su arma y efectuó disparos. Los asaltantes también dispararon y se generó un tiroteo durante el cual Rojas recibió al menos un tiro en la cabeza que lo dejó gravemente herido. Antes de huir, uno de los ladrones volvió a disparar contra el policía cuando estaba tendido en el suelo, tras lo cual se apoderó de su arma reglamentaria y huyó junto a su cómplice sin llevarse el Peugeot de Rojas. Las fuentes informaron que en la escena del tiroteo la Policía Científica detectó al menos ocho impactos de bala.

Montenegro aseguró que «está claro que ha aumentado el nivel de violencia de los hechos de un tiempo a esta parte». En este sentido, la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, criticó a Montenegro por «afirmar ligeramente percepciones propias que no surgen del registro estadístico y sistemático».