2 de noviembre 2010 - 00:00

Conmovedor agradecimiento de Cristina al apoyo por su duelo

En un momento del primer acto público que protagonizó ayer Cristina de Kirchner después de la muerte de su esposo -una recepción de credenciales de embajadores- advirtió que algunos cuadros del salón estaban fuera de línea. Se ocupó de enderezarlos.
En un momento del primer acto público que protagonizó ayer Cristina de Kirchner después de la muerte de su esposo -una recepción de credenciales de embajadores- advirtió que algunos cuadros del salón estaban fuera de línea. Se ocupó de enderezarlos.
Cristina de Kirchner agradeció anoche en un mensaje que se transmitió por la cadena nacional el apoyo que recibió tras la muerte de su marido Néstor Kirchner. En un conmovedor discurso de breves minutos que grabó momentos antes de participar de un acto de recepción de credenciales de embajadores, la Presidente destacó la personalidad del ex presidente y deslizó respuestas a algunas manifestaciones periodísticas sobre lo que ocurrió. Por ejemplo, dijo que no era su momento más difícil -evocación de un titular periodístico del fin de semana- sino «el más doloroso».

La pieza fue adecuada a la situación que ha vivido la Presidente y eludió comentarios de carácter político. Según los funcionarios que asistieron a la grabación del mensaje éste iba a contener más argumentos de tipo político pero éstos no fueron emitidos. El final abrupto del video dejó claro que había sido objeto de una edición para dejar sólo el contenido emocional.

En el discurso Cristina de Kirchner hizo un agradecimiento a todos quienes se acercaron al velorio o que hicieron manifestaciones de dolor por la muerte del ex presidente, expresión que pudo entenderse como que contenía hasta a aquellos dirigentes de la oposición que fueron maltratados cuando se acercaron a la capilla ardiente que se instaló en el llamado Salón de los Patriotas Latinoamericanos.

Aquí, el texto completo del discurso de anoche:

Son las 17.40 del día lunes, en unos instantes más voy a recibir las cartas credenciales de nuevos embajadores en la República Argentina, un día más de gestión de gobierno, pero evidentemente un día diferente en mi vida, que como todos saben cambió en forma definitiva.

«He leído o escuchado que este es mi momento más difícil, en realidad es otra cosa, es mi momento más doloroso. El dolor es algo diferente a las dificultades o a las adversidades. Yo he tenido en mi vida política o en mi Gobierno, en particular, muchísimas dificultades y muchísimas adversidades, pero el dolor es otra cosa... es el dolor más grande que he tenido en mi vida, es la pérdida de quien fue mi compañero durante 35 años, compañero de vida, de lucha, de ideales. Una parte mía se fue con él, está en Río Gallegos. Pero no es éste un momento para utilizar la cadena nacional para terapia emocional, sino para agradecer. Yo quería dedicar estos pocos y breves minutos para agradecer a todos y a todas, a todos los hombres y mujeres que se movilizaron, que quisieron verlo, que quisieron despedirlo, que rezaron por él, que lloraron por él, que no pudieron llegar tal vez acá porque vivían lejos pero se reunieron en otros lugares, que me entregaron rosarios; los rosarios de él los tengo todos, colgados en mi casa de Río Gallegos; agradecerles las flores y las cartas; las camisetas de Racing, que él adoraba, hasta también las otras camisetas que me regalaron que eran de otros clubes, pero igual a él el fútbol le gustaba mucho, y las banderas también que me entregaron.

Yo quiero agradecer mucho esa inmensa y formidable muestra de cariño y de amor, que él se la merecía. No voy a tener falsa humildad porque como decía una dirigente muy importante, que ya falleció: «Hay que ser muy grande para ser humilde» y yo no soy grande, así que no voy a ser humilde, simplemente voy a decir que él se lo merecía y permítanme agradecerles en forma especial a las decenas, a las decenas de miles y miles de jóvenes que cantaron y marcharon con dolor y con alegría, cantando por él, por la Patria.

Quiero decirles a todos esos jóvenes que en cada una de esas caras yo vi la cara de él cuando lo conocí, ahí estaba el rostro de él exacto. Y decirles a esos jóvenes que tienen mucha más suerte que cuando él era joven, porque están en un país mucho pero mucho mejor, en un país que no los abandonó, en un país que no los condenó ni persiguió. Al contrario, en un país que los convocó, en un país que los ama, que los necesita, en un país que vamos a seguir haciéndolo distinto entre todos.

Y a los millones y millones de argentinos -que parece que somos más de cuarenta millones porque además tuvimos la suerte de que él nos debe de haber ayudado ya que el censo salió muy bien- quiero decirles que siempre he tenido un gran sentido de la responsabilidad en todas las funciones que he cumplido, cuando fui legisladora provincial, cuando fui legisladora nacional y, más aún, como Presidenta porque siento que de mí depende la suerte de todos los argentinos.

Pero déjenme decirles que desde ese miércoles, además de esa inmensa responsabilidad que siempre sentí y ejercí con mucho amor, con mucho corazón, con mucha convicción, con mucha pasión, siento otra gran responsabilidad que es la de hacer honor a su memoria y hacer honor a su Gobierno que transformó y cambió el país. Muchas gracias a todos por todo».

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