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Consejo de Repsol avalaría avanzar en negociación de la "letra chica" con YPF
• Conducción de la petrolera otorgará hoy permiso para negociar el “bono” con el que la Argentina ofrece pagar

El resto de los accionistas de la petrolera española, la gran mayoría, estarían dispuestos a avalar el pacto de Buenos Aires. Para esto dos voceros del consejo deberán plantear dos factores: el "factor Rajoy" y el "factor México". En el primer caso, es el propio Gobierno de Mariano Rajoy el que le dio la rúbrica al acuerdo firmado en la Argentina a través de la presencia del ministro de Industria José Manuel Soria con una mirada política a mediano y largo plazo en las relaciones de ambos países. Midió que no es tiempo de peleas con un actor importante de Latinoamérica, sino más bien de restaurar los puentes cascoteados con el continente sudamericano. Esta posición será defendida hoy por un hombre clave en las negociaciones, Isidro Fainé, presidente de Caixabank, el ejecutivo que mantuvo no menos de cuatro encuentros personales con Cristina de Kirchner desde marzo pasado.
A las necesidades de Rajoy se suma el "factor México". Pemex es el segundo accionista de Repsol, y viene negociando desde abril de este año la posibilidad de acceder al negocio de Vaca Muerta "con o sin Repsol". La frase no es al azar, sino que se la dijo directamente el director general de Pemex, Emilio Lozoya, hombre relativamente nuevo en la conducción de Repsol (no más de un año) y crítico directo de la permanencia de Brufau al frente de la petrolera. Lozoya le había aclarado al español que la decisión del Gobierno mexicano de Enrique Peña Nieto era la de asociarse con YPF, "si es con Repsol, mejor". Lozoya es un convencido, luego de haberse encontrado en diferentes oportunidades con el presidente de YPF, Miguel Galuccio, que el futuro del petróleo y el gas no convencional es el yacimiento neuquino.
El panorama parecería favorable a que se vote a favor de avanzar con las negociaciones con YPF y aceptar el pacto de Buenos Aires. Brufau tendría sólo la alternativa de eventualmente someter la decisión a una junta general de accionistas extraordinaria, lo que aplazaría la resolución un mes más. Fuentes de la conducción de la petrolera aseguraban que esta posibilidad debería descartarse, ya que en esa misma junta podría avanzarse en la propia continuidad del español al frente de la petrolera.
Si finalmente se vota el aval a las negociaciones, vendría ahora una breve etapa (de no más de 30 días), donde la Argentina debería poner sobre la mesa los bonos que les ofrecerá a los españoles por unos u$s 5.000 millones. Concretamente, cuál es el interés y el plazo de estos papeles, además de garantizarse que no coticen en Nueva York donde la deuda argentina está a merced de los fallos de los jueces en la causa de los fondos buitre.
Los títulos serían aceptados de todas maneras por la petrolera española, que en realidad tiene en sus planes canjearlos a algún postor importante (los exbuitre Gramercy y Fintech siempre están dispuestos a este tipo de operaciones) o renegociarlos con la propia YPF a cambio de posibilidades de inversión en Vaca Muerta.
El Consejo está dividido en dos puestos por Caixabank, dos por Sacyr, uno por Pemex, otro por Temasek. De los otros 10 consejeros, dos son ejecutivos (Brufau y el secretario, Luis Suárez de Lezo) y ocho son independientes (Paulina Beato, Artur Carulla, Luis Carlos Croissier, Ángel Durández, Javier Echenique, Mario Fernández, Isabel Gabarró y Henri Philippe Reichstul). Todos deberán aprobar además que abandonan la posibilidad de avanzar con los juicios ante el CIADI (tribunal del Banco Mundial) por unos u$s 10.000 millones; más otros en España, Bruselas y Nueva York; donde incluso fueron invitados por el juez de primera instancia Thomas Griesa a sumarse a las disputas que los fondos buitre Elliot y Olifant; entre otros, mantienen contra el país.


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