16 de julio 2010 - 00:41

Contra reloj, provincias aún esperan prometida lluvia de ATN

• Sólo tres distritos firmaron acuerdo con la Nación por desendeudamiento

Ricardo Colombi -  Juan Carlos Pezoa - Juan Schiaretti
Ricardo Colombi - Juan Carlos Pezoa - Juan Schiaretti
Contra reloj, los gobernadores intentan sellar con Nación la fatigosa letra chica de los convenios bilaterales que les permitirán recibir la lluvia de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por $ 9.800 millones destinada a reprogramar la deuda de las provincias.

No obstante, la exigencia de la Casa Rosada de arrancarles a los mandatarios una resignación de planteos judiciales por fondos empantana las negociaciones y agrava las millonarias quitas en las remesas de coparticipación, que persistirán hasta tanto concluyan todos los trámites entre ambas administraciones.

De hecho, al menos hasta ayer sólo tres provincias lograron acceder al Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas anunciado en mayo pasado por Cristina de Kirchner.

Se trata de las alineadas Buenos Aires, Chaco y Tucumán, que se aseguraron el 23 de junio pasado $ 5.167 millones de esos ATN para ver reprogramada deuda por $ 35.107 millones. En cambio, no pudieron todavía ser parte de la ansiada foto las demás provincias (excepto las que no tienen deudas con Nación y no se ven alcanzadas por el plan: La Pampa, Santa Fe, Santiago del Estero, Santa Cruz y San Luis, además de la Ciudad de Buenos Aires).

El escenario se tensa por los plazos que impone el decreto presidencial 660/2010,

que oficializó la medida nacional.

«Estamos al límite; el plazo máximo son los primeros días de agosto», aseguró ayer el mandatario de Corrientes, el radical Ricardo Colombi.

En el marco de sus crecientes cortocircuitos con el kirchnerismo nacional, Colombi fue el único cacique provincial que se atrevió a amplificar públicamente su preocupación por la continuidad de los tijeretazos en la coparticipación y la falta de fluidez en las negociaciones con Balcarce 50 para arribar a un acuerdo.

Otros mandatarios, aunque en este caso en voz baja, comparten esa preocupación, centrada en la pretensión del Gobierno nacional de lograr que los convenios bilaterales incluyan una resignación expresa de reclamos provinciales judiciales por recursos adeudados.

En esa línea se inscriben, por caso, las negociaciones que lleva adelante el justicialista Juan Schiaretti (Córdoba) con el secretario de Hacienda nacional, Juan Carlos Pezoa, en pos de intentar rubricar un acuerdo que permita ponerle un punto final a la demanda del distrito mediterráneo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación en torno a una deuda previsional nacional por cerca de 1.220 millones de pesos.

La pretensión es que ese potencial acuerdo y el acceso a la refinanciación de la deuda local se firmen el mismo día, aunque desde el entorno de Schiaretti se preocupan por aclarar que ambos carriles no están ligados entre sí.

En ese sentido, también la AFIP aspira a llegar a un entendimiento con las provincias en torno a un reclamo judicial y administrativo del interior -que en algunos casos llegó al máximo tribunal nacional- en relación con una supuesta mala liquidación (denunciada por los gobernadores) de las contribuciones patronales de los distritos que traspasaron su caja a la órbita de Nación.

El programa nacional de desendeudamiento anunciado por la jefa de Estado contempla una refinanciación a 20 años de las deudas que las provincias mantienen con Nación, con una tasa fija del 6 por ciento, la eliminación del CER, una quita de deuda del 40% y 18 meses de gracia, que vencen en diciembre del electoral 2011.

Dejá tu comentario