Contra reloj, se acelera duelo por voto 2017: modelo, plazo y cash

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• CEREMONIAL JUNTADA JUDICIAL VISIBILIZA TENSIONES Y DIVERGENCIAS SOBRE REFORMA ELECTORAL MACRISTA

Por TV, ante el Congreso, Mauricio Macri voceó la meta de instaurar en la elección de 2017 la boleta electrónica. Esa promesa, que el PRO agitó en la campaña, fue puesta ayer bajo análisis en un Congreso donde Rogelio Frigerio dijo que sería una buena oportunidad estrenar nuevo régimen electoral al cumplirse un siglo de la Ley Sáenz Peña pero, sutilmente, deslizó que del menú de objetivos fijados por el Gobierno no todos deben aplicarse en las legislativas del año próximo.

Frigerio, en la apertura, y Adrián Pérez, en el cierre, fueron los portavoces de la Casa Rosada en un dominio protocolarmente hostil: el Congreso lo armó la Cámara Nacional Electoral (CNE), que preside Alberto Dalla Vía, y promueve un sistema electoral donde la Justicia sea quien organice las votaciones.

El sueño de Dalla Vía y Santiago Corcuera, y los jueces federales con competencia electoral, es el modelo brasileño donde hay un tribunal superior electoral. Por eso, en un panel central, Dalla Via sentó a José Antonio Dias Toffoli, que preside ese estrado carioca, para que cuente las bondades del sistema. La coyuntura le jugó una picardía: Toffoli, que fue apoderaro del PT, es amigo y fue asesor de José Dirceu, el diputado condenado por el Mensalao. Toffoli llegó al Supremo Tribunal Electoral de la mano de Lula e intervino en el "Lava Jatos", según la oposición, tratando de orientar el proceso. El juez que Ricardo Lorenzetti, que dio el discurso final del Congreso, y Dalla Vía, eligieron como portavoz al que fue abogado de varias campañas del PT y luego el encargado de revisar los gastos de las campañas.

Ayer, el expositor en el hotel de Retiro que eligió la CNE, Toffoli presentó el sistema brasileño que, en su matriz, es elogiado porque, entre otros méritos, desarrolló su propio software electoral. Fue en medio de una multitud de abogados y curiosos, apoderados, funcionarios y adeptos de ONG que se interesan por el tema electoral. Por allí se lo vio, por caso, a Eduardo Duhalde (a quien Frigerio dedicó un saludo y comentario), que se involucra en el farragoso expediente del PJ, asunto en que es experto otro asistente: Jorge Landau, apoderado de los peronismos en estas décadas.

Juan Manuel Urtubey, otro peronista con inquietudes en las pantallas electorales, contó el caso salteño. Los equipos que se usaron en esa provincia y los que autorizó Macri, como jefe de Gobierno porteño, en Capital son del mismo proveedor, Magic Software Argentina (MSA) de Sergio Angelini, a quien los maliciosos que transitan los tribunales vinculan con Nicolás "Niki" Caputo, máxima figura del macrismo del cardenal Newman.

Plazos

La jornada que montó la CNE visibilizó otros asuntos. Por caso, que Frigerio y Pérez señalen que, no necesariamente, los tres ejes de la reforma se aplicarán en 2017. Además de la boleta electrónica, la Casa Rosada habló de unificar el calendario electoral en dos fechas -una nacional y otra, separada, para todas las provincias- lo que anticipa resistencias varias: las provincias que quieren administrar sus tiempos, las constituciones que autorizan a los municpios a fijar sus propias fechas y, además, el recelo de los partidos a los que dividir la nacional de las provinciales puede perjudicar.

Graciela Camaño, apoderada del massismo, ya anticipó su negativa. El PJ, vía Eduardo Fellner, expresó una resistencia similar. Fragmentar las elecciones es, para el ala política, desmenbrar el poder de los partidos. En rigor, en 2017, todas las elecciones son, si se quiere provinciales, porque no se vota boletas nacionales ya que los diputados y senadores se eligen por provincia.

El otro aspecto, y ahí aparece la resistencia de la CNE y los jueces, se vincula a crear una Agencia Electoral, teóricamente autárquica, con protagonismo de las ONG, menor incidencia del Estado pero, a la vez, absorviendo facultades de la Justicia Electoral, como los controles de gastos de las campañas. Entre los magistrados hay, claro, otras tirrias: Dalla Vía reclamó airadamente autonomía presupuestaria y lo hizo delante de Lorenzetti. Un tironeo entre pares porque el Presupuesto nacional fija fondos para la CNE, pero es la Corte la que se encarga de administrar esos recursos.

Sobre esas disputas y tiranteces, Frigerio y Pérez, junto al PRO Ezequiel Fernández Langan que quedó a cargo de la reforma, deben lidiar con un problema mayor: el tiempo que falta para 2017 y la dimensión. Hasta desde MSA avisaron que no dan los tiempos para instrumentar la boleta electrónica en todo el país, con casi 100 mil mesas de votación. Todo debe, antes, circular por el Congreso, donde se puede abrir otro frente. Por eso, entre los expositores, quedó picando un comentario de la uruguaya Carila Perelli, que fue responsable de Asuntos Electorales en Naciones Unidas. "El sistema electoral está consolidado y tiene cuestiones positivas. Hay aspectos obsoletos pero no destruyan todo, porque tiene partes muy positivos". Un alerta externo para evitar la pasión fundacional en un rubro tan complejo.

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