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Córdoba fijó para el 5-7 elección a gobernador
José Manuel de la Sota
De esta forma, la compulsa cordobesa coincidirá con las elecciones generales de la Ciudad de Buenos Aires y de La Rioja, además de la de Corrientes (donde no se vota este año gobernador, pero sí legisladores locales).
Córdoba se sumó así al lote de provincias que desdoblará su votación respecto de la presidencial del 25 de octubre, senda que ya transita una decena de distritos.
En rigor, la separación respecto de los comicios nacionales era un dato esperable a partir del hecho de que, al contar con sistemas electorales diferentes -en Córdoba sufragan con boleta única-, no pueden votar de manera simultánea.
Pero la especulación estaba relacionada con si la compulsa cordobesa se desarrollaría finalmente antes o después de las PASO federales.
Incluso el propio mandatario alentó públicamente a principios de año la posibilidad de sufragar "entre agosto y septiembre".
Ahora, con la votación el 5 de julio, De la Sota busca fortalecer las posibilidades de cosechar una victoria de Unión por Córdoba -que postula la fórmula consensuada Juan Schiaretti-Martín Llaryora- en el plano provincial, para enfrentar con ese espaldarazo y como precandidato presidencial las PASO federales del 9 de agosto, en formato que aún no terminó de cerrar.
En esa línea, un triunfo en la segunda plaza electoral del país lo dejaría fortalecido en el plano nacional, por caso convirtiéndolo en una pieza relevante en la relación de fuerzas que cobrará importancia ante una potencial segunda vuelta para la Casa Rosada.
Pero además la fijación de la votación a principios de julio -lo hizo sobre el filo del plazo legal para poder convocar comicios para esa fecha, con una publicación extraordinaria ayer en el Boletín Oficial- encuentra desacomodada a la oposición, en el marco de la imposibilidad hasta el momento de la UCR, el PRO y el juecista Frente Cívico de consensuar en un frente una fórmula a gobernador y vice.
La presión es máxima, teniendo en cuenta que las fuerzas deben presentar la lista de candidatos a los cargos electivos provinciales dos meses antes de los comicios, a principios de mayo, cuando por caso la UCR cordobesa tiene previsto desarrollar internas recién el 3 de mayo.
Según sondeos que manejan en el entorno de Schiaretti y que generan optimismo, hoy la dupla oficialista que lidera el exmandatario aparece entre 12 y 17 puntos arriba de una potencial postulación del radical Ramón Mestre, medido en dupla con el dirigente del PRO Héctor Baldassi.
El mapa de precandidaturas incluye además al intendente de Villa María, el kirchnerista Eduardo Accastello, quien peleará la gobernación por fuera del PJ, lo cual amenaza con fragmentar el voto de extracción peronista.
Por de pronto, el próximo 5 de julio los cordobeses irán a las urnas para votar la sucesión de De la Sota, además de 70 legisladores provinciales para el unicameral Parlamento, para el período 2015-2019.
"Es una decisión que reafirma el federalismo cordobés y continúa lo que es una costumbre: votamos en fecha distinta a las elecciones nacionales, porque se trata de una elección local, la más importante para nuestra provincia", argumentó ayer el ministro de Comunicación cordobés, Jorge Lawson.
El funcionario de De la Sota sostuvo además que la fecha fue elegida teniendo en cuenta que el 9 de agosto se celebrarán las PASO a nivel nacional, y que de esta manera también se evitará una superposición con "el inicio de las vacaciones de invierno y de la feria judicial", que suelen comenzar después del 6 de julio.

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