Shenzhen, Pekín - Shenzhen, la ciudad que simbolizó la apertura de China al mundo, está dejando de ser una meca tecnológica de los jóvenes talentos, cada vez más angustiados por una burbuja inmobiliaria que hace inaccesible la vivienda. El temor a una fuga de talentos de esta ciudad, que se ha convertido en el vivero de las empresas tecnológicas, es generalizado. Algunas de las firmas bandera de la industria tecnológica china que tiene su cuna en Shenzhen, como Huawei o ZTE, incluso están pensando en trasladar parte de su producción a localidades vecinas por el encarecimiento del suelo. Los precios de la vivienda subieron un 62,4% en abril respecto al mismo mes del año pasado, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas.
Asimismo, Bobby Zhao, un agente inmobiliario de una empresa hongkonesa que opera en la ciudad china, apuntó a la especulación como causa del encarecimiento de la vivienda, ya que cree que el ladrillo se ha convertido en el destino de inversión preferido tras la crisis bursátil del verano pasado. "Entre junio y agosto de 2015, las Bolsas chinas sufrieron un terrible desplome que hizo que dejaran de ser un canal de inversión valioso. El único camino que quedó fue el mercado inmobiliario", explicó. Mientras tanto, el Gobierno local reconoció recientemente que unas 15.000 pequeñas y medianas empresas han abandonado la ciudad en los últimos meses.
Agencia EFE
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