14 de abril 2010 - 00:00

Crece misterio por crimen de joven en Flores

El padre del estudiante de 27 años asesinado de un balazo cerca de la villa de emergencia 1.11.14 afirmó ayer que no le «consta» que su hijo haya sido baleado en momentos en que estaba en el lugar en busca de drogas, aunque admitió que el joven tenía problemas de adicción a los estupefacientes.

«No quisiera adherir a esa hipótesis. No me consta en absoluto que haya sido así», aseguró Horacio Ezcurra, padre de Rodrigo, el joven estudiante de Filosofía y Letras que fue hallado con un balazo en el pecho en las calles del barrio Rivadavia, el fin de semana pasado.

Si bien admitió que su hijo consumía drogas, también dijo que el joven apareció tirado, sin su bicicleta y con la billetera conteniendo sólo el DNI, es decir sin dinero, por lo cual no descartó que lo hayan asaltado. «La billetera estaba vacía. Para nada descarto que le hayan intentado robar. De hecho la bicicleta no apareció», remarcó Ezcurra.

En declaraciones a la prensa formuladas en la puerta de su casa ubicada en el barrio de Palermo Hollywood, el padre del joven reconoció que su hijo «consumía drogas» y dijo que en febrero pasado, con el apoyo de toda su familia, había iniciado un tratamiento en el Hospital Italiano. Pero sobre cómo ocurrieron los hechos que terminaron con su hijo asesinado, el hombre admitió: «No estamos para nada seguros de lo que pasó. No sabemos por qué estaba ahí, qué hacía mi hijo en ese lugar y a esa hora. Este rompecabezas no lo tenemos totalmente armado».

Rodrigo, quien hablaba inglés y francés, vivía con sus padres en una casa del Pasaje Voltaire al 5800 y era hijo de un reconocido oceanógrafo y socio de una empresa especializada en ingeniería oceánica, apareció sin vida en la madrugada del domingo pasado en el barrio Rivadavia, muy cerca de la villa del Bajo Flores.

Para los investigadores, el joven estudiante podría haber ido hasta allí luego de encontrarse con unos amigos en la zona de la Facultad a la que asistía y por un motivo concreto: para comprar drogas. Con respecto a eso, su padre, Horacio, remarcó ayer al ser consultado por los periodistas: «Nos preguntamos muchas cosas, pero no tenemos todavía una hipótesis. No quisiera adherir a esa hipótesis».

Sobre la adicción a las drogas que padecía Rodrigo, dijo que eso «era objeto de nuestra mayor preocupación», y agregó: «Con los hermanos lo apoyamos e iniciamos un tratamiento en febrero en el Hospital Italiano».

Dejá tu comentario