6 de enero 2017 - 21:40

Crisis en gremio de vigiladores escala con toma del edificio

La crisis interna en el sindicato de vigiladores privados (UPSRA), que derivó a fin de año en la intervención de su sede y el desplazamiento de sus autoridades por parte del Ministerio de Trabajo, sumó esta semana otro capítulo de características policiales con la toma del edificio. Así se produjo una escalada en el conflicto que enfrenta al depuesto Ángel García, por más de 30 años secretario general de la organización, con su exaliado y actual rival electoral Leónidas Riquelme, y en el que se vieron envueltos Luis Barrionuevo, Enrique "Coti" Nosiglia y el ministro Jorge Triaca.

Una denuncia de Ángel García dio cuenta de que este lunes "un grupo de 70 personas, lideradas por facciones opositoras, se apersonó en la sede del sindicato y de la obra social y, mediante violencia, 'tomaron' la sede". La acusación apuntó contra Riquelme y otros miembros de la lista que intentó desplazarlo en elecciones en octubre pasado. Y también, contra "una organización denominada Sutcapra", el gremio de trabajadores de "admisión y permanencia" (patovicas) encabezados por su líder, Leandro Nazarre.

La intervención, como informó este diario en exclusiva, se había concretado el 26 de diciembre por orden del juez federal Claudio Bonadio en cumplimiento de una disposición de la cartera laboral. El Ministerio desconoció el proceso electoral de octubre y dio por acéfalo el sindicato. Al frente de la organización, tras el ingreso ordenado por Bonadio, quedó Rodolfo Alonso, un dirigente radical de confianza de "Coti" Nosiglia. La aparición del histórico operador de la UCR guarda relación con uno de sus aliados desde hace décadas, Barrionuevo, quien rompió su vínculo con García y apoyó la lista de Riquelme.

Sin embargo, antes de fin de año la Sala VI de la Cámara laboral revocó la intervención al validar una presentación cautelar de las autoridades del gremio. La vuelta de García no se concretó antes de fin de año -presumiblemente Trabajo no se dio por notificado- y el 2 de enero se produjo el ingreso de las personas mencionadas en la denuncia. Hasta anoche se mantenía esa situación y desde Trabajo alegaban que se trataba de una crisis que debía resolver la Justicia.

En diálogo con este diario, García había afirmado sentirse "traicionado" por personas a las que no identificó, pero pareció aludir no sólo a Riquelme, exintegrante de la conducción del sindicato, sino sobre todo a Barrionuevo, a quien acompañó por años en el sello CGT Azul y Blanca, que coordinó el gastronómico hasta la fusión de la central obrera en agosto pasado.

Dejá tu comentario