22 de junio 2009 - 00:00

Cristina con botas abandona la elegancia y femineidad

En distintas oportunidades Cristina de Kirchner vistió el mismo modelo de botas, de taco chino y puntera cuadrada. Le resultarán cómodas a la dama, pero para los especialistas ese calzado no sólo es demodé, sino que además le resta glamour y femineidad al look.
En distintas oportunidades Cristina de Kirchner vistió el mismo modelo de botas, de taco chino y puntera cuadrada. Le resultarán cómodas a la dama, pero para los especialistas ese calzado no sólo es demodé, sino que además le resta glamour y femineidad al look.
«Estamos condenadas por el sexo y por la historia». Le sobran motivos a Cristina de Kirchner para repetir la frase en sus discursos. Cada mañana, cuando se levanta, se para frente al guardarropas y se vuelve recurrente: «A nosotras todo nos cuesta más». Distinto es el caso de los hombres, que pueden repetir el traje varias veces en una semana y hasta pueden pasar inadvertidos. Para una dama, las exigencias son mayores, y hasta hay que pagar el precio de usar zapatos extremadamente incómodos si se quiere estar elegante.

La Presidente soportó más de un año las caminatas, apretada en esos stilettos que asfixian los pies, esforzándose en que sus piernas luzcan estilizadas y sensuales. Pero ese esfuerzo parece haber llegado a su fin, y con la excusa de las bajas temperaturas, Cristina de Kirchner se entregó finalmente a una opción más cómoda, como las botas.

Es curioso al menos en ella, que siempre se preocupa por vestir femenina, que ahora elija para sus pies un calzado asociado a la masculinidad. Desde sus orígenes, las botas se relacionan con un calzado masculino: de hecho, uno de los cargos contra Juana de Arco que la llevaron a la hoguera era que calzaba botas de hombre hasta los muslos.

Recién en 1930 se generalizó su uso entre las damas de la alta sociedad, pero justamente con el fin de anular la femineidad y tapar cualquier vestigio de piel, ahuyentando de esta manera cualquier tentación.

Y si bien sirven para mantener el cuerpo abrigado, tampoco el clima es tan frío aún como para justificar el cambio.

«Las botas en la mujer están asociadas a una personalidad muy fuerte. No es tan sensual como un stiletto y hay que saber llevarlas para no perder elegancia», opinó la ex modelo top Lara Bernasconi, que hoy tiene su propia marca de zapatos y carteras.

Quizás el clima preelectoral requiera demostrar mayor firmeza en el carácter y por eso la mandataria se haya inclinado en los últimos días más por los pantalones y las botas que por las faldas y los zapatos de taco alto, como para acompañar su actitud con el look. Desafiante, además, con el campo desde su outfit y eligiendo ese calzado.

Preferencia

Nunca, claro, hay que olvidar su costado de «fashion victim», porque esta temporada los diseñadores proponen las botas como un must, algo que no debe faltar en el ajuar femenino.

Pero las que usó la mandataria no son precisamente las que muestran los escaparates. Prefirió taco chino y nobuk negro, cuando marcan tendencia las de taco cónico o las clásicas de montar, de caña alta y taco cuadrado.

«El taco chino no es para una presidente. Es un elemento que se lleva en zapatos informales, como las ojotas para playa. No se entiende cómo ella, que siempre trata de estar distinguida, lleve ese modelo en los pies», castigó Bernasconi: «Le aconsejo que elija las de caña media, de siete centímetros de taco, que es una medida cómoda y elegante para una señora. Además, le sugiero que juegue más con los colores y se anime a un tono cereza, sobrio y moderno, y que para eventos nocturnos elija botinetas de charol negro», agregó.

Eso sí, la especialista en moda advierte que cuando se usa ese calzado, la indumentaria y los accesorios deben ser lo más discretos posibles, porque, si no, «se genera un exceso en la imagen y se desluce el look».

«Es bueno que la Presidente se vuelque por un calzado que tiene que ver con el folclore y con nuestra cultura, pero debe tener en cuenta que hay alternativas que le permiten darle a su estilo un aire autóctono sin perder comodidad ni elegancia», concluyó Bernasconi.

Como sea, no está mal que Cristina busque una renovación, pero debería tener en cuenta la Presidente que las botas no favorecen a aquellas mujeres que tienen los gemelos y el empeine demasiado anchos, porque resaltan aún más esa parte del cuerpo, haciéndolas ver más voluminosas. Nada la favorece más que los clásicos stilettos de taco aguja, que con medias de lycra son un complemento ideal para una vestimenta formal, aunque incomoden.

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