10 de julio 2012 - 00:00

Cristina cena con Fuerzas Armadas sin anuncios de mejoras salariales

Cristina de Kirchner comparte esta noche con los uniformados la Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas, liturgia de rigor por el Día de la Independencia Nacional. La cita es a las 21 en el Salón de Honor del edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa.

Nadie espera anuncios de mejoras en los salarios como se hizo en cenas anteriores y los militares mastican bronca reciente porque los gremios civiles de las fuerzas lograron un 20 por ciento que a ellos se les niega.

El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, preparó un video que se proyectará antes de la cena y dará el puntapié al discurso elogioso de la Presidente. Son imágenes del despliegue de las tres fuerzas en tareas de contención social en villas de la Ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense. El operativo, en principio por 60 días, es de «misiones subsidiarias de Defensa Civil y Apoyo a la Comunidad» encargadas a los uniformados que por ley carecen de esas atribuciones. Las zonas asignadas fueron: al Ejército y la Fuerza Aérea, barrios carenciados del partido de San Martín; y a la Armada la villa 31, próxima a Retiro. La tarea se encuadró en el Plan Nacional de Abordaje Integral (Plan Ahí), bajo la dirección del Consejo Coordinador de Políticas Sociales presidido por Alicia Kirchner. La iniciativa interministerial reúne a Desarrollo Social, Seguridad, Interior, Planificación, Salud, Educación y Trabajo, a los que se adhirió -por orden de Puricelli- el Comando Operacional del Estado Mayor Conjunto de las FFAA. En la milicia no hay misión sin orden de operaciones, el brigadier Humberto Trisano, titular del comando operacional firmó el documento que llamó «Operación General Don José de San Martín», denominación que por el carácter del prócer aludido uno asocia a gestas de combate antes que de contención social.

Cocinas de campaña del Ejército, carpas sanitarias con equipamiento odontológico y vacunación de la Armada y los módulos del hospital reubicable de la Fuerza Aérea se dispersaron en zonas sensibles. Los uniformados colaboraron en remoción de escombros, nivelación de terrenos, ayuda en la recolección de residuos, reparación y mantenimiento edilicios y en la provisión diaria de raciones de alimento. Hay críticas a cierta politización de la tarea: «Tenemos que lucir un chaleco azul con el logo de San Martín sobre nuestros uniformes, es el tipo de prenda que se colocan los manifestantes para distinguirse entre ellos, como los amarillos de Camioneros, o los naranjas de la custodia de un partido político», se quejó un uniformado.

Análisis

Una experiencia similar de orden provincial lleva a cabo en Chaco Jorge Capitanich, quien se reunió con el ministro consejero de la Embajada de los Estados Unidos, Jefferson Brown, para analizar los proyectos conjuntos que definieron la inauguración del primer «Centro de Emergencias» de Argentina, que operará en los próximos días desde la ciudad de Resistencia. El edificio está ubicado en el predio del aeropuerto chaqueño, la instalación permite que las diferentes áreas de Gobierno hablen un mismo idioma operativo a la hora de prevenir, mitigar y superar desastres naturales y ayuda social de emergencia a gran escala. Capitanich recibió la donación a través de la embajadora Vilma Martínez y el Comando Sur proveyó la logística y el know how de gestión operativa (hardware y software) que requiere ese tipo de actividad de atención crítica. El coronel Edwin Passmore, agregado de defensa de la embajada, es el interlocutor entre los departamentos de Estado y Defensa en la provisión de los cursos de capacitación para el personal civil de la gobernación que operará la central.

El menú de la noche arranca con tartare de mar, el segundo plato es lomo en salsa syrah y de postre, tarta de frutillas en sinfonía con maracuyá y menta, inspiración gastronómica del comodoro Roberto Muller, director de LADE, empresa que esta vez se quedó con el servicio de catering.

Dejá tu comentario