La Presidente fue homenajeada, incluyendo una toga, en una universidad china. Dijo allí que las economías de los dos países fueron las que mejor enfrentaron la crisis internacional por las «medidas anticíclicas».
Pekín (especial) - «La regulación de paraísos fiscales es clave para el reordenamiento de la economía», advirtió ayer Cristina de Kirchner en un discurso brindado en la Universidad Internacional de Economía y Negocios de Pekín, donde recibió un doctorado Honoris Causa. La Presidente adelantó que en la próxima reunión del G-20, que se realizará en Seúl, volverá a «insistir con la regulación al movimiento de capitales». La jefa de Estado también destacó que China y la Argentina fueron los países que mejor enfrentaron la crisis financiera, al aplicar una gran cantidad de medidas contracíclicas. Así comenzó ayer Kirchner su gira por el país asiático, que continuará hoy con una reunión y posterior cena oficial con el presidente chino, Hu Jintao.
A continuación, las frases más destacadas del discurso de ayer Cristina de Kirchner:
Lo que está pasando en muchos países de la eurozona es muy similar a lo que sucedió en la Argentina. No todas las situaciones son iguales, pero lo que nos pasó tiene aristas similares. Lo que debemos hacer lo venimos planteando en el G-20 y es la necesidad de una regulación internacional al movimiento de capitales, que el presidente de China, Hu Jintao, denominó muy bien como capitales fantasma.
Nosotros planteábamos ya en Londres que estaba bien que no se dejaran caer los bancos para no repetir la crisis de 1930, pero que era necesario que ese fondeo de los bancos tuviera una contraparte del sector financiero, que pasara a financiar a la economía real para evitar despidos, cierre de fábricas, ejecuciones hipotecarias.
Creemos imprescindible que cuando lleguemos a Seúl en noviembre lleguemos con un sistema de regulación internacional en materia financiera. Para eso también se hace imprescindible la eliminación o el control de los denominados paraísos fiscales, que son un problema grave de todas las economías. Es necesario reconocer un nuevo escenario internacional, reconocer que los países que han desarrollado una economía incipiente deben defenderla, lo que significa mantener puestos de trabajo en su país para poder seguir comprando.
Las Naciones Unidas dicen que primero China y después la Argentina fueron las naciones que más medidas contracíclicas tomaron para hacer frente a esta verdadera hecatombe que nos vino a los países emergentes desde afuera.
Nosotros creemos que en los últimos 15 o 20 años se han experimentado cambios más profundos que durante todo el siglo XX en cuanto a la movilización de la economía y los términos de intercambio. Durante casi todo el siglo XX rigió un tipo de cambio comercial que perjudicaba a los países emergentes y colocaba a los países más desarrollados en una posición más ventajosa.
Al caer en default (en 2001) entendimos que debíamos reestructurar la deuda soberana y al mismo tiempo tomar medidas para que los que apostaron a la especulación tomaran su parte del riesgo y teníamos la necesidad de comenzar a crecer para empezar a pagar la deuda y en este marco se produce la primera reestructuración de la deuda.
A partir de un tipo de cambio competitivo, se logró que exportar fuera rentable, generando una recuperación de la economía controlando las variables económicas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.