26 de enero 2011 - 00:00

Cristina deja reposo para show por Néstor

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Como dos veranos atrás, Cristina de Kirchner sufrió ayer un golpe de calor, suspendió sus actividades oficiales y se refugió en Olivos, bajo observación médica, con el objetivo de volar estar tarde hacia el Sur para participar de los actos en los que se homenajeará a Néstor Kirchner a tres meses de su muerte.

El 6 de enero de 2009, la Presidente había padecido un problema similar que, como ayer, fue producto de las altas temperaturas: una baja de presión, con cierta falencia de hidratación pero, se aclaró desde Casa Rosada, sin otras complicaciones.

Así y todo, Cristina interrumpió su agenda y se dirigió, en automóvil -no pudo viajar en helicóptero por las condiciones climáticas- a la quinta presidencial, donde tenía previsto permanecer hasta hoy a la tarde antes de viajar hacia El Calafate.

El golpe de calor lo sufrió luego de una audiencia con el ministro de Economía, Amado Boudou; y el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, con quien repasó las estadísticas macroeconómicas de 2010.

Tras ese encuentro, en el despacho que ocupa en la Casa Rosada, se produjo un revuelo, la asistieron profesionales de la Unidad Médica presidencial que le indicaron reposo por 48 horas. De todos modos, según trascendió anoche, Cristina viajaría hoy por la tarde hacia El Calafate. El último episodio de salud de la Presidente se registró en octubre pasado, mientras descansaba con su esposo en esa ciudad del Sur. En aquella ocasión se le diagnosticó una gripe viral con anginas y se dispuso un reposo de 48 horas que se rompió por la muerte, el miércoles 27, de su esposo.

Obras

Aunque anoche, en Gobierno, todo se informaba en potencial, se dejó trascender que la decisión de la Presidente es volar junto a su hija y su madre hacia El Calafate donde, al cumplirse tres meses de la muerte de su marido, hecho ocurrido en esa villa turística, tiene previsto

inaugurar una serie de obras.

Hasta antes del golpe de calor de ayer, la hoja de ruta de la Presidente incluía hoy como escala previa Río Gallegos donde, con sus hijos Máximo y Florencia, visitaría la bóveda en la que descansan los restos de su esposo, el expresidente de la Nación.

Allí, también, aunque siempre de manera informal, están programados distintos homenajes al patagónico.

En El Calafate, en tanto, localidad a la que la Presidente no regresa desde la muerte de su esposo, el 27 de octubre pasado, está pautada la inauguración de una obra hídrica para captación, almacenaje, tratamiento y distribución de agua para esa villa, con una inversión de 170 millones de pesos.

Como una ironía cruel, la Presidente había estado, en agosto del año pasado, en El Calafate junto a su esposo para firmar el contrato de construcción de un nuevo hospital.

En aquella ocasión, Cristina había recordado el problema de salud que sufrió su marido en la Semana Santa de 2004, mientras en Capital Federal, Juan Carlos Blumberg encabezaba una marcha multitudinaria.

Por lo pronto, aunque está programada su presencia -anoche se confirmó el viaje salvo otro imprevisto-, se insiste en sostener que, institucional y formalmente, no se han programado homenajes al expresidente, aunque se admite que, durante el acto, habría menciones por los tres meses de su muerte.

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