Cristina en Navidad, brillosa y estridente

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La víspera de Navidad pareciera haber sensibilizado a Cristina de Kirchner al punto que decidió renovar su ajuar a tono con el clima festivo. No pudo esperar hasta la noche del 24 para estrenar un outfit navideño y anticipó sus novedades en los días previos. En vez de preocuparse de la decoración de su despacho o de la residencia de Olivos, la Presidente se concentró en renovar su estilo inspirado en el festejo por el nacimiento del niño Jesús y exhibió modelitos propios de un arbolito de Navidad. Con la excusa de las fiestas, la dama echó mano a las prendas más brillosas de su guardarropa, y no faltaron los colores navideños, el verde y el rojo, las joyas de oro y los estampados recargados que tanto le gustan. El resultado de semejante combinación fue un estilo extravagante, al límite del ridículo.

Muy distinto fue el look prenavideño que eligió la semana pasada, un contraste al del año anterior. En 2008 prefirió un estilo despojado, intentando demostrar que poco le importaba su apariencia. Aquella vez, no estrenó ninguna prenda y optó por terminar el año con una imagen más austera, recurriendo a viejos conjuntos. Claro que en diciembre de 2008 las críticas de los asesores de imagen que la tildaban de excesiva ostentación eran tan insistentes que obligaban a la mandataria a reflexionar sobre su estilo. Este año, al igual que en el pasado, se mostró como una novata en materia de moda y eligió vestidos que poco la favorecieron.

Es comprensible que la dama quiera crear una vestimenta distinta para un festejo que sólo se repite una vez al año. En esta fecha, los especialistas en moda sugieren jugar con el atuendo y con los accesorios, además de los escotes y las faldas que se prestan para usar con el clima caluroso que se registró en los últimos días. Pero lo único que no debe hacerse jamás es reflejar el espíritu navideño en la ropa, algo poco elegante que sólo se admite para quien tenga que disfrazarse de Papá Noel. Como alternativa para aquellas damas como Cristina de Kirchner que insisten en vestirse temáticas, los asesores de imagen proponen no juntar todos los tonos de la Navidad en el atuendo, sino elegir uno solo combinado con un tono neutro, por ejemplo, el verde con el banco, o el rojo con el negro. Pero a esas combinaciones tan contrastantes no se les deben agregar nunca bordados y estampados como hizo la Presidente la semana pasada, ya que pierde delicadeza el vestuario. Encima, el maquillaje recargado y la melena cobriza terminaron por darle un aspecto grotesco a su look.

Quizás, como hizo muchas veces, inspiró su vestuario en el de Michelle Obama, quien con sus elecciones siempre recibe elogios de los críticos de moda. Pero desafortunadamente para la Presidente, la esposa de Barack Obama cometió por estos días uno de los primeros errores en materia de look que tiene desde que se convirtió en primera dama. En la ceremonia de iluminación del árbol de la Casa Blanca -una tradición que se lleva a cabo en el país norteamericano desde 1923-, eligió un vestido verde brillante que combinó con zapatos y bijou a tono. Si bien los colores shocking favorecen a Michelle Obama, ya que destacan su piel de ébano, no era un outfit acorde para la ocasión. Pero Cristina de Kirchner y la esposa de Obama no fueron las únicas que equivocaron su vestimenta en la última semana. En el continente europeo, las princesas de Mónaco, Estefanía y Carolina, también despertaron críticas por los atuendos que exhibieron en la presentación de la decoración del Salón de los Espejos del palacio Grimaldi. Estefanía, fiel a su estilo rebelde, se vistió como para ir de compras al supermercado, con pantalones, camisa de algodón blanca y suéter rojo. Su vestimenta se perdía en medio de los adornos blancos y rojos que vistieron al palacio en los días previos a la Navidad. En cambio, Carolina de Mónaco optó por la elegancia del negro, aunque lo completó con gris y blanco, una combinación demasiado apagada que le sumó años a su apariencia.

Si de copiar looks se trataba, Cristina de Kirchner debería haberse fijado en el estilo de Carla Bruni. La primera dama francesa se mostró la semana pasada de la mano de su marido, Nicolas Sarkozy, y con el charme de siempre llevó un trajecito azul marino que resaltaba sus ojos del color del mar.

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