Cristina reclamará un orden atómico mundial más igualitario

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• La Presidente denunciará «doble estándar» de países centrales.
• Defenderá posibilidad de enriquecer uranio.
• Con Washington blindada por la presencia de mandatarios y delegados de 47 países, Barack Obama dará inicio hoy a una inédita Cumbre sobre Seguridad Nuclear. • Los gobiernos de la Argentina, Brasil, México y Chile son los cuatro latinoamericanos que participarán del encuentro, que culmina mañana. • El presidente de EE.UU. intenta poner su sello en un tema sensible como la no proliferación, renovando, a su vez, las advertencias a Irán. • Altos funcionarios del Gobierno demócrata ratificaron ayer que «todas las opciones» están sobre la mesa (incluso las militares) para contener la amenaza de la teocracia, que no tendrá representantes en el encuentro, pese a su sospechoso plan atómico. • Además, Obama alertó ayer sobre la posibilidad de que organizaciones como Al Qaeda accedan al desarrollo nuclear. • Corea del Norte será otro de los países con arsenal atómico que no estarán presentes en la capital norteamericana. • Israel, por su parte, anunció que el premier Benjamín Netanyahu no asistirá, ante la presunción de que sería blanco de críticas por parte de Egipto y Turquía.

Washington (especial) - Cristina de Kirchner planteará en la Cumbre sobre Seguridad Nuclear que comenzará hoy en esta ciudad una defensa de las políticas atómicas de los Estados en desarrollo. Además comparará las acciones de los países centrales en contra de ese avance como otro ejemplo del «doble estándar» que se aplica en las Naciones Unidas y el Fondo Monetario Internacional. Según consta en el texto final del discurso que la Presidente dará mañana, la Argentina tiene «derecho al desarrollo nacional en el plano nuclear».

La jefa de Estado mantuvo anoche una reunión final con el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, el embajador en Estados Unidos, Héctor Timerman, y su asesora directa (sherpa), Elsa Kelly, para definir los contenidos del discurso y la posición general que planteará. Según el texto, que parte de cuatro borradores distintos preparados por Kelly y Timerman, la postura argentina es que no debería haber restricciones para que los Estados avancen con políticas atómicas, incluso contando con un «ciclo completo» (desarrollo de uranio enriquecido), mientras respeten el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

Deseo


La Presidente expresará mañana su deseo de que los países periféricos «tengan todas las posibilidades de desarrollar su industria nuclear» y abogará por que «supuestas razones de seguridad no frenen ese desarollo».

La Presidente reclamará además, como complemento del concepto anterior, que «no queremos la bomba y estamos a favor del desarme» y que entre los Estados que pueden avanzar en un «ciclo nuclear completo», la Argentina «está junto con Brasil de acuerdo en cooperar en toda la información que se requiera».

Mencionará, además, que el país es «exportador de industria nuclear, incluyendo el enriquecimiento de uranio», a partir de la «decisión de Néstor Kirchner de reactivar el Plan Nuclear Argentino» siempre con «fines absolutamente pacíficos», con lo que colocará el ejemplo local como un caso para imitar.

En la visión de la Presidenta, y según el texto de la exposición que presentará mañana, «la necesidad del desarme no debe servir de excusa para que las potencias detengan el desarrollo nuclear de las naciones más chicas, que también desean completar el ciclo de enriquecimiento del uranio, pero no para fabricar una bomba atómica».

Según su conclusión, en materia nuclear existiría entonces el mismo «doble estándar que existe en organismos como la ONU o el FMI».

La posición argentina igualmente apuntará a diferenciar a los países en desarrollo que buscan avanzar en su política nuclear con fines pacíficos y otros que no permiten los controles de los organismos internacionales. Por esto, en su exposición, Cristina de Kirchner hablará de Irán, de su negativa a aceptar inspecciones y de su supuesta intención de alcanzar el arma atómica.

Inicio

Según el organigrama oficial que preparó el Gobierno de Estados Unidos, el evento comenzará hoy a las 16:45 hora local, cuando los jefes de Estado invitados por el G-20 comiencen a llegar al centro de convenciones de la capital norteamericana. En el lugar la recibirá, como al resto de los invitados, la secretaria de Estado Hillary Clinton. Luego, en el mismo lugar, el propio Barack Obama hablará a los presidentes sobre «la amenaza del terrorismo nuclear y el tráfico ilícito» de material atómico.

Mañana será el turno de las exposiciones de los países invitados. Estos llegarán al centro de convenciones a las 9:15. Nuevamente hablará Obama, que abordará como tema las «acciones nacionales para asegurar material nuclear y prevenir el tráfico ilícito». Cristina de Kirchner aún no tiene determinado el horario en que le tocará hablar, pero se supone que se respetará el ceremonial internacional, con lo que puede ser (por orden alfabético) una de las primeras invitadas en pronunciar su discurso. Incluso se especula con que sería la que abra el debate, después del mensaje de bienvenida de Obama. Ayer, la propia Presidenta anticipó algunos de los lineamientos que defenderá en el encuentro. «La Argentina tiene un papel muy claro, muy histórico en materia del empleo de la energía nuclear, así que vamos a hablar desde un lugar cómodo», dijo a los periodistas.

La posición estará dada, añadió, por «escuchar, intercambiar opiniones y seguramente llegar a conclusiones» en las cuales la mayoría de los 47 países intervinientes puedan sentirse «reflejados». 

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