18 de septiembre 2017 - 22:25

Cristina se reserva ticket 2019 y condiciona al PJ

Relanzó la campaña ayer en Florencio Varela, volvió a politizar el caso Maldonado y exhortó a Macri para que brinde explicaciones públicas. Asado previo de intendentes para cerrar filas.

Compañeros. Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Fernando Espinoza, Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Gustavo Menéndez (Merlo), junto a Jorge Taiana, en la previa al acto de Cristina en Florencio Varela.
Compañeros. Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Fernando Espinoza, Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Gustavo Menéndez (Merlo), junto a Jorge Taiana, en la previa al acto de Cristina en Florencio Varela.
Cristina de Kirchner conserva el poder de romper al peronismo aunque no lo pueda hacer ganar en 2019. "Si Sebastián Piñera puede volver a ser presidente en Chile, por qué yo no podría hacer lo mismo". El razonamiento que la candidata a senadora de Unidad Ciudadana exterioriza en privado deja mudos a los intendentes. La expresidenta volvió ayer a condicionar en Florencio Varela el futuro del PJ y se mostró como la única capaz de derrotar a Cambiemos en las urnas. Al menos dentro de 35 días.

Los intendentes del PJ bonaerense tuvieron su previa aparte, sin la candidata de Unidad Ciudadana. Se juntaron a almorzar bajo bolas de espejos en Royal Night, un salón de fiestas que alquiló el anfitrión Julio Pereyra para trazar junto a sus colegas un diagnóstico unánime: aún perdiendo el 22 de octubre, y con casi 35% de los votos del padrón bonaerense, Cristina sigue siendo el principal factor electoral dentro del panperonismo, con un poder de fuego de casi 18% a nivel nacional, incluso sin contar la performance de Unidad Ciudadana en otras provincias.

Sin embargo, en Royal Night el pragmatismo peronista fue el principal antídoto a los miedos sobre el futuro del PJ. Mientras circulaba el asado con papas fritas y ensalada, los intendentes decidieron cerrar filas detrás de Cristina en los próximos 35 días y blindar los territorios para poder rediseñar el peronismo postkirchnerista una vez superada la elección. El PJ transita su propio encierro, una tormenta perfecta que siembre pánico entre los intendentes y amenaza con perpetuar a Cambiemos en el poder incluso en el tramo 2019-2023 si no se renuevan los liderazgos. La expresidente. aún siendo el producto electoral más potente dentro (o fuera) del peronismo, es una garantía de fractura y división que se prolongará, al menos, hasta 2019. "Si no le quiso dar una primaria a (Florencio) Randazzo en agosto, aún sabiendo que le ganaba por más de 30 puntos, menos le va a regalar el escenario a otro dirigente en 2019", fue la conclusión de un barón del conurbano de la primera sección.

El asado de Royal Night sirvió al menos para que los intendentes conformen un bloque más allá de las divisiones que reinaron en tiempos del Esmeralda y el Fénix. Los jefes comunales preparan dos informes. Uno sobre la discrecionalidad en la entrega de ATN a los municipios a cargo de Roberto Feletti (La Matanza) y Gastón Suárez (Esteban Echeverría). Y otro documento sobre la distribución de planes sociales para cooperativas. Los intendentes aseguran que la casa Rosada no sólo cooptó a agrupaciones como el Movimiento Evita y la Corriente Clasista y Combativa, sino que también cuenta con un ejército propio de unos 100 mil cooperativistas que reciben fondos por fuera de los gobiernos municipales.



Ayer en Varela se acabaron los ruegos para que Florencio Randazzo baje su candidatura. También los cantos de sirena convocando a la unidad del peronismo. Cristina de Kirchner abrió la campaña para las legislativas del 22 de octubre con el discurso de Daniel Scioli que fracasó en 2015, y también en la PASO del 13 de agosto pasado: la dramatización de la economía en el caso de que gane, otra vez, Cambiemos. La candidata de UC advirtió nuevamente sobre los futuros aumentos de tarifas (el GRAN ajuste que anticipó en su última carta abierta) y le agregó la eventual reforma laboral que, sobre el escenario, definió como precarización laboral. Fue la excusa para interpelar directamente a Mauricio Macri y volver a politizar la desaparición de Santiago Maldonado como artilugio del relanzamiento de su campaña. "Hoy tenemos que volver a preguntarnos dónde está un ciudadano que no aparece. Cuando hubo casos conmocionantes siempre le he hablado a la ciudadanía. El Presidente es la voz que todos esperamos ante un hecho que conmueve y preocupa a la sociedad. Eso también es ser demorcrático y republicano". ¿Pidió Cristina una cadena nacional de Macri por el caso Maldonado? Lo único que quedó claro fue la definición de la presidencia de Cambiemos. "Es una democracia precarizada. Esto es precarización de derechos y libertades. Me hace acordar a los que te secuestraban las agendas en los allanamientos", sentenció la expresidenta.

Cristina también pareció coquetear con un eventual debate de candidatos a senadores nacionales. "Sabemos que ésta es una elección legislativa. Estamos dispuestos a discutir", lanzó en una escenario 360, con los intendentes y los candidatos parados detrás suyo. Allí el kirchnerismo exhibió a quienes hasta 2015 integraban el club de "vetados" por La Cámpora. Desde Daniel Scioli hasta Martín Insaurralde (Lomas de Zamora). También ubicó en el escenario a los intendentes Verónica Magario (La Matanza), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Walter Festa (Moreno), Juan Ustarroz (Mercedes), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Santiago Maggiotti (Navarro), entre otros.

La expresidenta también realizó la exégesis de su propia carta abierta. Aseguró que su exhortación a la unidad no estaba destinada a los dirigentes (Randazzo, Sergio Massa), sino a los electores. Menos mal. Ni su exjefe de Gabinete ni su exministro del Interior y Transporte acudieron a su llamado de unidad. "No es arrogancia, es el resultado del 13 de agosto. Más importante que discutir entre los que pensamos iguales es construir una oposición seria, firme y concreta frente a un modelo que ha agravado las cosas". Acto seguido, agradeció el apoyo de José Luis Gioja, presidente del PJ nacional, y del triunviro Juan Carlos Schmid de la CGT. Sin embargo, no todos en el peronismo tienen los mismos planes. Más allá de los rechazos explícitos de Massa y Randazzo, los intendentes preparan una cumbre de renovación para la primera semana de noviembre. La liga de gobernadores del PJ le da la espalda y Miguel Pichetto ya la invitó a formar bloque aparte cuando asuma en el Senado a partir del 10 de diciembre. Saben que con Cristina como factor de decisión en el pan peronismo tampoco hay 2019.

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