29 de junio 2009 - 00:00

Cumbre en Basilea: ‘‘Aún el mundo no salió de crisis’’

Martín Redrado
Martín Redrado
La crisis económica todavía no terminó, aunque se empiezan a vislumbrar algunos signos de recuperación. Ésta fue una de las principales conclusiones a las que llegó el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés) en la primera reunión que este grupo celebró durante el fin de semana en Basilea, Suiza.

El Consejo de Estabilidad Financiera surgió del encuentro que los países del G-20 (del que es parte la Argentina) celebraron en Londres el 2 de abril de este año. Fue creado para completar huecos regulatorios en los mercados y en el sistema bancario, y es una versión ampliada del Foro de Estabilidad Financiera, institución que había sido fundada en 1999 para promover la estabilidad en los mercados a través del intercambio de información y cooperación internacional.

«La economía mundial está mostrando señales convincentes de recuperación», sostuvo el presidente del FSB, Mario Draghi, miembro también del Banco Central Europeo que preside Jean-Claude Trichet y gobernador del Banco de Italia. Además, entre los funcionarios de 24 países y de organismos internacionales, como el FMI, estuvo el presidente del Banco Central, Martín Redrado, la voz principal entre los emergentes.

Del encuentro del viernes y el sábado en Basilea surgieron dos mensajes centrales. Por un lado, que la economía mundial aún no salió de la crisis y que si bien no hay riesgo sistémico, existe fragilidad y el sistema no funciona como debiera.

Por otra parte, a pesar de la resistencia de algunos funcionarios de imponer una reglamentación excesiva en los mercados financieros, existe consenso en la necesidad de llenar agujeros regulatorios. Y, en ese sentido, coinciden en que debe haber una regulación más prudencial. Es por eso que acuerdan en la importancia de hacer los «stress test», es decir, analizar los efectos de cambios de escenarios sobre el sistema financiero, principalmente en los países desarrollados, ya que en las economías emergentes ya se viene realizando este tipo de evaluación (la Argentina incluida).

Luego de la importante inyección de fondos por parte de los bancos centrales de Estados Unidos y de Europa, y de la baja de la tasa de interés, el desafío que vislumbran en el horizonte es cómo absorber el crecimiento de la cantidad de dinero, de manera de no alimentar la creación de nuevas burbujas y de disminuir los riesgos inflacionarios.

Respecto de la economía norteamericana, el FSB identificó que para lograr el equilibrio fiscal Estados Unidos deberá lograr durante 10 años un superávit equivalente a 2 puntos del PBI.

En cambio, reconoció que la situación en las economías emergentes es diferente. Además, mencionó que en los últimos cinco meses hubo emisiones de deuda soberana voluntaria en mercados por u$s 36.000 millones, aunque, claro, la Argentina no participó en ninguna de estas colocaciones.

Según el comunicado de prensa del FSB, los objetivos de esta institución son estimar las vulnerabilidades que afectan al sistema financiero,
promover la coordinación y el intercambio de información entre las autoridades responsables por la estabilidad financiera, fijar los lineamientos de las instituciones de supervisión y administrar los planes de contingencia para el manejo de crisis, entre otros.

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