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Cumbre hoy del Mercosur: se cerrará aún más la economía
Hernán Lorenzino, acompañado por Beatriz Paglieri
-flamante secretaria de Comercio Exterior- ayer en Montevideo, en una reunión previa de ministros de Economía.
Las negociaciones para la suba del Arancel Externo Común (AEC) tuvieron un primer tiempo el jueves pasado, donde en representación de la Argentina intervino la flamante secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri. Ayer el tema volvió a tratarse en el Consejo del Mercado Común, que integran cancilleres y funcionarios de comercio, como paso previo a la Cumbre de Presidentes de hoy. El canciller Héctor Timerman dijo durante su exposición que «la suba del Arancel Externo Común, dentro del marco que permite la Organización Mundial del Comercio (OMC), es beneficiosa y debe beneficiar a todos los países miembros del bloque». La Argentina y Brasil son los que encabezan la iniciativa dentro del Mercosur, mientras los países más pequeños del bloque oponen resistencia.
Cristina de Kirchner y Dilma Rousseff acordaron la propuesta en un encuentro que mantuvieron a principios de mes, pero el Gobierno brasileño ya empezó desde esta semana a aplicar medidas preventivas en relación con las importaciones, en particular de productos textiles.
El criterio es preservar a las industrias sensibles de los países miembros del Mercosur del ingreso indiscriminado de importaciones a causa de la crisis internacional. Se estima que el proceso recesivo que enfrentan varios países europeos derivaría en que busquen colocar en las naciones emergentes sus excedentes de producción, al tiempo que reducirán sus compras a China y otros países asiáticos.
Según el acta de recomendación que elaboró la semana anterior la Comisión de Comercio del bloque, el Consejo Común se abocó a discutir la suba, de forma transitoria, de «las alícuotas del impuesto de importación por encima del Arancel Externo Común (AEC) para las importaciones originarias extrazona».
La Argentina pretende aplicar el nuevo mecanismo transitorio a 200 posiciones arancelarias -más allá de que la selección de los aranceles será para casos «puntuales»-, mientras que Brasil se inclina por abrir un abanico de 100 posiciones bajo este esquema, por lo que las negociaciones resultarían en una «cifra intermedia», según deslizaron funcionarios que participan en las negociaciones. El nuevo mecanismo propuesto no sería activado de manera automática, sino que los países integrantes tendrán unos 15 días para realizar observaciones a los pedidos de las nuevas tasas. En apariencia, Paraguay y Uruguay podrían dar el aval a la propuesta y en contrapartida pedirían mecanismos adicionales compensatorios. En ese sentido, el canciller de Uruguay, Luis Almagro, indicó: «Hay un proyecto de decisión que avanzó bastante, pero que se vincula con garantizar los aspectos de comercio intra-Mercosur», en relación sobre todo con las Licencias No Automáticas de Importación que aplica la Argentina y que son motivo de quejas por parte del Gobierno de Mujica.
Otro punto no cerrado dentro de la negociación es el plazo de vigencia de medida transitoria, que podría ser de dos a cinco años, lo que dependerá de la gravedad de la crisis internacional. Paglieri acompañó ayer a Timerman en las deliberaciones y también participó la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Nahón. Por su parte, la ministra de Industria, Débora Giorgi, que recién hoy viajará a Montevideo dentro de la comitiva presidencial, se pronunció a favor de incrementar el comercio al interior de Latinoamérica y sustituir manufacturas que la región importa actualmente de extrazona. «Debemos incrementar el comercio intrarregional al interior de Latinoamérica con el objetivo de incorporar parte de los 460.000 millones de dólares en manufacturas que la región importó en 2010 y de ese modo impulsar la producción y, en consecuencia, la generación de empleo en toda América Latina», dijo la funcionaria a través de un comunicado de prensa.
En paralelo a la cuestión arancelaria, el ministro Hernán Lorenzino arribó ayer a la tarde a Montevideo para participar de una reunión de ministros de Economía y presidentes de las entidades monetarias de los países del bloque, donde se avanzó en el acta de constitución del Banco del Sur. Por último, los cancilleres someterán a discusión de los presidentes un mecanismo que permita el ingreso de Venezuela al bloque, hasta ahora trabado por la oposición del Parlamento de Paraguay. Sobre el punto, Almagro dijo que el ingreso venezolano al bloque «se tiene que hacer desde un punto de vista institucional, absolutamente consistente, muy prolijo, y completamente coherente con el tratado de Asunción», que prevé la aprobación de los congresos de cada país para la incorporación de un nuevo miembro. Agregó que «hay una propuesta para declaración y otra propuesta para decisión» y las dos «están a estudio».


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