13 de noviembre 2009 - 00:00

Cuñado enfrenta más a Gobierno con Macri

El caso del presunto espía, Ciro James, volvió ayer a enfrentar al Gobierno nacional con Mauricio Macri, mientras la pesquisa ya dibuja una trama novelesca que acrecienta, para la mirada de los observadores, la teoría de una «pyme» que se habría dedicado a tareas detectivescas. La hipótesis, que acumula escuchas a distintas personas (empresarios, dirigentes, cuñados) se nutrió ayer con la información acerca de que dos esposas también habrían sido víctimas del espionaje (ver nota en pág. 10), caso que tiene como principal imputado a James, ex funcionario del Gobierno porteño y ex agente auxiliar de Inteligencia de la Policía Federal. Se lo relaciona, además, con el ex titular de la Policía porteña Jorge «Fino» Palacios.

La idea es que un grupo de personas se habría estado dedicando a hacer pinchaduras de teléfonos a pedido, en una cadena que la justicia aún no es revelado.

El disparo que recibió en la mano una de las víctimas de esas escuchas, el cuñado de Macri, agitó ayer la polémica tras el episodio. Para la familia Macri -incluida la esposa del parapsicólogo herido, Néstor Leonardo- fue un hecho de inseguridad más, «un robo con suerte».

Esas apreciaciones parecieron molestar tanto al juez Norberto Oyarbide -que lleva el caso de las escuchas a partir de la denuncia del dirigente de la AMIA, Sergio Burstein- como a funcionarios del Gobierno nacional. Macri brindó sus opiniones antes de partir a la provincia de Chaco (ver nota aparte) y descartó cualquier motivación política.

Oyarbide consideró, en cambio, que el ataque al cuñado del jefe de Gobierno «no está vinculado a un hecho casual».

«No sé en qué se habrá basado la fiscal para caratular provisoriamente el caso como robo agravado con lesiones»
, dijo el magistrado en relación con el expediente que se lleva en la fiscalía de Morón, provincia de Buenos Aires.

«Me parece desproporcionado salir a asegurar que el caso fue un hecho de violencia común y silvestre, como hizo el jefe de Gobierno. La gente tiene que ser cauta. Él es el jefe de Gobierno, pero yo soy el juez de la causa», remarcó, al referirse al caso de las escuchas.

Macri había dicho que, de acuerdo con lo que había conversado con su hermana Sandra la misma noche del incidente, se trataba de «un intento de robo que tiene que ver con la inseguridad».

«Mi hermana me dijo que se trató de un intento de robo en el que sufrió un rasguño en la mano sin consecuencia, y estamos todos tranquilos»
, dijo. También Sandra Macri lo relacionó con un hecho de robo, pero consideró que la Justicia debe investigar. La hermana del jefe porteño concurrió ayer al hospital San Juan de Dios de Ramos Mejía, para acompañar a Leonardo, quien fue sometido a una cirugía en la mano izquierda donde recibió el disparo.

Desde el Gobierno, se reavivó la polémica, cuando el ministro del Interior, Florencio Randazzo, en sintonía con Oyarbide, consideró que «el hecho no es casual y se produjo después que Néstor Leonardo declarara en la causa contra Ciro James. Se descubre que Ciro James espiaba a Sergio Burstein y al cuñado de Macri; se detiene a Ciro James; Franco Macri acusa a Leonardo de cazafortunas. No ha sido un hecho asociado a la inseguridad. Hay que ser prudente y esperar que la Justicia termine de investigar», hilvanó el ministro y recordó que James era conocido de Palacios, procesado por supuestamente entorpecer la investigación del atentado a la mutual judía.

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