18 de octubre 2010 - 00:00

Cupones bursátiles

Ya se considera normal, lo que es notoriamente anormal -fuera de las normas razonables- y es así que tanto operadores, analistas, o medios de información han entrado por la misma senda de ver que «la abundancia fiscal» -título de una nota- genera un «alivio a los mercados».

De tal forma se amplía una sumamente extraña -«contranatura»- bonanza de los índices de todo tipo. Mientras las noticias que llueven suelen hablar mucho más de complicaciones, que de buenas señales para los gobernantes.

Europa es un mapa tan amorfo, que evidencia los grandes agujeros que muestra la tan promocionada «zona euro». Alemania está por su lado -acaso el único que queda en pie-, mientras lo de Zapatero en España es casi insostenible. Y en Francia, lo único que se suceden son huelgas, con fuerte deterioro político para sus más altos funcionarios. De los Estados Unidos, lo que proviene es más de lo mismo: más subas de pedidos por desempleo, intenciones nulas de inversiones productivas, con un conglomerado de mandíbulas hambrientas abiertas y esperando que llueva «maní» del cielo. En tal caso, reemplazado por la Reserva Federal, el hacedor bueno, que ya promete para noviembre seguir alimentando a los mismos que llevaron a la crisis de los Estados Unidos. Y los señores, que tienen cara dura para todo, que ¡se siguen aumentando las retribuciones de los «bonus»!

La pasada semana lució igual que muchas otras, en cuanto a dar un saldo positivo en lo real y una imagen y «sensación térmica» muy inferior. Así se terminó el viernes, solamente aguantando, para que se pudiera seguir sumando en el trayecto completo.

Ver lo que ocurre con todo tipo de activos es notar que se va directo a otra «burbuja» en el mundo de parecida fisonomía a la que estalló e hizo detonar la crisis de 2007.

Todo se va hacia arriba, con tal de quitarse de encima una moneda envilecida y tasa de interés que no le dan costo al dinero. En consecuencia, lo único que queda es seguir alimentando subas del oro, en paralelo con activos accionarios, que en tal caso se muestran como sinónimos: cuando son antónimos.

No nos apartamos de lo que predicamos, fuera de lo que se produzca en los saldos: el que saca partido de esta bruma, que lo aproveche, pero que no se descuide. Porque las «burbujas» explotan...