20 de octubre 2010 - 00:00

Cupones bursátiles

De la primera rueda de la semana, donde dijeron muy poco los índices de las líderes, se nos ocurrió que las luces del foco debían centralizar en un aspecto de la Bolsa local. Porque había un dato -no de los que más se difunden masivamente- que resultaba no encajar, con lo mediocre de los números principales.

Y esto pasaba porque ante un Merval que apenas subía un medio por cuanto, con volumen mediano de 62 millones de pesos efectivos, las únicas líderes que llamaban cierta atención eran las del conglomerado del grupo Pampa, con ella a la cabeza, más Edenor y Transener.

Por allí moría el atractivo, sobre lo principal del escenario. Pero, había una cuenta en las diferencias totales de papeles con alzas y con bajas, que arrojaron nada menos que 53 con repuntes importantes en varias de ellas, frente a solamente 13 descensos. Propio esto de las ruedas netamente favorables, bien firmes en todos sentidos y con Merval dejando muy buena suma porcentual.

Esta vez no, resultaba que se había producido una rueda como en beneficio a los mineros chilenos. Operadores abriendo el juego, buscando vetas en plazas de las que no revistan en las nóminas principales del mercado. El lunes se formó un podio de papeles de menor calado y donde esas cinco subieron desde un 5,7%, para pasar a las restantes con utilidad diaria de más del 7 por ciento.

No nos interesa nombrarlos, para que no se pueda generar ninguna idea de inducción hacia éstos, porque -además- pudieron ser ellas, a otro grupo similar de iguales características.

Lo que queremos dejarle al lector no demasiado advertido -que los veteranos lo saben bien- es que tal desplazamiento de la demanda hacia tipo de acciones que no gozan de gran liquidez -en general, porque hay poco capital en oferta- se produce en mercados que están en pleno «boom» de crecimiento. Y donde el operador desestima el riesgo de la baja liquidez, en función de buscar saltos importantes de cotizaciones en esos títulos. Como lo que se produjo en la fecha del lunes. Es como que la idea de que el comportamiento tan atípico de los mercados, opuestos a las señales que les llegan, habrá de continuar en un largo período más.

Una muestra de optimismo y confianza en que el di-nero fácil siga lloviendo. ¿Será así?