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Cupones bursátiles
En el pelotón de índices se formalizó una figura con un terceto distinguido, los restantes luchando por el cuarto lugar del podio. Y uno que viene cerrando la marcha -Madrid- acumulando pérdidas en estos tres meses de 2012.
El selecto y pequeño grupo tiene el Nikkei, que se disparó en la punta y llegando con más del 21% de ganancia. Claramente en segundo lugar se sitúa el Bovespa con más del 15%, un escalón más abajo el IRSA que acumulaba más del 12% hasta el miércoles. Muy pegados vienen el «CAC 40» y el Merval, en franja superior al 9% de rendimiento. Y detrás, el resto de la manada bursátil que no ha podido levantar cabeza en un trimestre, dejando utilidades magras para un «activo de riesgo».
Si focalizamos sobre nuestro indicador, nuevamente debemos recordar que la primera semana de 2012 fue capaz de ganarse un 12,5% y que después del trimestre completo todavía está pugnando por alcanzar lo que ya tuvo en un comienzo espectacular. Para la visión bien subjetiva, tanto se puede invocar lo bueno de estar ganando en el trayecto completo como apuntar que después de aquella primera semana del año lo que hizo el Merval fue perder terreno, y de estar como nítido líder global al cabo del primer mes, cerrando marzo se lo encuentra disputando con otro nada más que un cuarto, quinto puesto.
Para ser honestos con el lector, no estamos adentrados en la temática japonesa para entender el porqué de ser el indicador más rendidor y con excelentes ganancias trimestrales. Hace pocos días hubo novedades de su economía que no resultaban entusiastas. Solamente interpretarlo por el flanco de que haya salido del fondo del pozo, donde se había sumido tras el desastre que soportaron por el accidente climático y sus derivados.
De todas formas, cualquier razonamiento ensayado es un simple deambular sin arribar a ninguna parte, ni con expectativas inmediatas de que se produzca un cambio drástico y valedero en las economías. Desde las ambigüedades de la Fed en sus informes hasta la virulencia social europea, más la peligrosa tendencia política de la que hablamos conforman un cráter cubierto de hojarascas como esperando que el inversor caiga adentro al pisar confiado.


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