31 de mayo 2012 - 00:00

Cupones Bursátiles

Todo empezó, levemente, un viernes. Se mantuvo la siguiente semana entera. Aguantó el lunes... y el primer quiebre, en el gráfico corto, se produjo este martes. Merval que viniendo con el impulso alcanzó a trepar hasta los 2.377, para después derrapar a un mínimo se 2.305 y concluir muy cerca de esto. Elasticidad al máximo, patentizando lo que resulta una época de mercados ¿volátiles?, no alcanza. Preferimos un calificativo más demostrativo de lo que se ve en todas partes: mercados revueltos. Que son capaces de extenderse, o encogerse, como el paño de una bandera flameando. En la rueda de la que hablamos, el Merval pareció ir con ímpetu a perforar el techo de los 2.400 puntos (como para terminar mayo, haciendo una demostración de vigencia, una «prueba de vida»). Y al rato, estuvo casi por perforar el piso, de los 2.300 puntos. Un desarrollo donde se apreció que la oferta ya no se contuvo, desarmó sus líneas rígidas en proteger los aumentos y, parte de ella, salió a «descremar», a tomar las diferencias de más de una semana que no habían logrado apuntalarse en argumentos de cierto cuerpo.

Y la prueba de la salida a destajo fue el monto de negocios, forjando una indeseada asociación con precios en baja, creciendo en órdenes, hasta más de $ 62 millones el curso del recorrido alcista se había comenzado nada más que con $ 28 millones por rueda, después mejorados, y arrancando la semana -con Wall Street en feriado- solamente con suma de $ 18 millones. Lo hecho el martes fue una dilatación de importancia, contradiciendo la fórmula clásica deseada: precios y volumen, en la misma dirección. Y si llegaba el momento de soportar ventas, y decaer en precios, lo recomendable era un total negociado comprimiéndose.

Fue un día, el martes, donde desde afuera llegaron cursos positivos en casi toda Europa, más el Dow, que no pudo ser copiado y quizás afirmando que se estaba trabajando en un clima local, por fuera de la caravana global.

El Merval mayor decayó el 1,70%, pero el «M.AR» -que computa sólo especies de sede local- se ubicó con un rebaja del 2,70%. Y en todo el andar de mercado revuelto, una mezcla de sensaciones por desear que se produjera una simple «toma de utilidad». Con la incertidumbre sobre tener que presenciar otro viaje cortito, armado y desarmado del mismo súbito modo. (Para participar en esto, hay que revolcarse).

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