26 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

La Bolsa local enfrentará, desde el jueves, atípico maratón de feriados, como para que un miércoles deba reencontrarse con la actividad... el miércoles siguiente.

Para algunos resulta una pausa necesaria, después de la turbulencia que marcó la semana pasada en todas partes y -para otros- semejante ausencia de los recintos puede dispersar demasiado, desconcentrar, a los que deben intervenir en los negocios. Por otra parte, pensamos, se estará mirando desde afuera que sucede en el escenario global, como para obtener cierta "ventaja de juego" y donde los competidores deben mover sus piezas. Para que después el Merval entre en el juego con actitudes tomadas ante los resultados puestos. Todo es relativo, porque si se trata de bajas del exterior es mejor no intervenir y dejar el "pellejo" a salvo. Pero, si se producen repuntes continuados es difícil que el "otro miércoles" esto se pueda volcar de lleno sobre nuestra plaza. Tal vez la quietud en el mercado cambiario, tan enervado se lo encuentra, sea el aspecto más rescatable para que las aguas consigan ser más encalmadas en el reinicio.

Seguramente habrá contactos febriles con los intervinientes en el dólar paralelo, la búsqueda oficial de sosegarlos un poco. De todas formas, sabido esto desde el confín de los tiempos, los mercados -como el agua- siempre buscarán su nivel, por más que se coloquen diques artificiales. Hay un elemento nuevo, otra variable de las llamadas "ingobernables (porque los actores no deciden sobre ellas, sino que solamente deben allanarse) situada sobre la resolución de la CNV respecto de las posiciones que se posean en las carteras, de los "certificados de depósito" (papeles que representan acciones, sin serlo). En momentos donde se está por reglamentar la nueva ley del sistema, al tiempo que se han anunciado diversas asociaciones entre entidades, pensamos que no todo pasa por implementar la mentada "plataforma tecnológica", o que todos actúen sobre los activos más diversos. Sino que, también tendrá mucho que ver que el marco de actuación resulte estable, sin que aparezcan resoluciones imprevistas variando -a criterio del organismo rector- las reglas de juego.

Desde el miércoles se seguirá observando el desmantelamiento de los CEDEAR, hecho que tendrá incidencia sobre el verdadero sector accionario. Todo luce como inestable, impredecible, dificultoso.

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