27 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

El año, ya a punto de entrar al cuarto mes, en lugar de aclararse se oscurece. Sucesos que estallan en los lugares más impensados, reacciones desmesuradas que suelen hablar de soluciones veloces -al menos, parciales- con el latiguillo: "o se pondrá en peligro a los mercados...". Con lo cual, todo se lanza hacia adelante, en búsqueda de no quebrar un entramado que está protegido como si fuera de frágil cristal. Solamente admitir esos cambios de superficie, para que nada cambie en el fondo. Todos saben en el mundo el porqué del gran ruido derivado de Chipre (desproporcionados, por el peso que posee) y casi un escándalo, que movilizó a renombrados personajes exigiendo que el incendio se apague como sea, sin que se perjudiquen los "servicios", que provee la banca chipriota a ciertos intereses poderosos.

La semana se inició como había terminado, en los recintos bursátiles; lo del Merval y su nueva contracción no debía extrañar en demasía. Pero sí llamó la atención la venida a pique del volumen negociado en acciones. Aquí también 2013, en vez de aclarar, se hace más intrincado y la última resolución de la CNV (nadie puede saber si será la única, o la primera de otras que sobrevengan) fue como si al mercado le hubieran lanzado gas paralizante. Lo que antes le sirvió de causa, para producir excelentes trayectos alcistas, el andar del dólar "paralelo", de pronto se le volvió en contra. Porque el nerviosismo creado por la divisa llevó a tratar de obturar más orificios de salida.

En tal búsqueda, es como que lo bursátil cayó bajo la lupa y los apenas $ 23 millones negociados el lunes resultaron sumamente sugestivos. Al tratar de indagar en el ambiente, alguien nos dijo: "Lo que pasa es que ya muchos se están yendo de vacaciones..." (ante respuesta tan liviana, preferimos no preguntar nada más y movernos -como siempre- articulando nuestras propias opiniones). El caso es que ya se desarrolla la última rueda, de la cortísima semana, todo queda trasladado al miércoles que viene y las dos probabilidades de que hablamos (sobre si era, o no, conveniente estar fuera del circuito tantas ruedas) las evidencias iniciales nos llevan a pensar que lo mejor es entrar a "boxes" con el Merval y esperar a que la tregua sirva, para recuperar energías. Poder evaluar mejor el momento, los efectos, para volver ya en abril. Es un denso final de mes.

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