12 de diciembre 2016 - 00:00

Cupones bursátiles

Carlo Ponzi - 2a parte - Los certificados estaban impresos en diferentes colores, de 50, 100, 500 o 1.000 dólares. El rumor de que Ponzi pagaba el 50% de interés a los tres meses se extiende como un reguero de pólvora y los incautos sin pensar que de la "limosna grande hasta el santo desconfÍa" se arriesgaban sin dudar.

En poco tiempo se convirtió en un personaje acaudalado, y tanto políticos como medios de comunicación lo presentaban como un empresario ejemplar. Todo funcionó muy bien durante los primeros meses, el dinero llegaba a montones y los intereses se pagaban religiosamente. Las viudas hipotecaban sus casas y la gente recogía sus ahorros para invertirlos en el negocio de Ponzi. Surgió algún problemita legal, pero se resolvió "abonando" generosas cantidades de dinero.

En febrero, la empresa tiene 4 trabajadores, en julio son 30 los empleados que satisfacen la contÍnua demanda de aquellos que quieren ganar el 50% de su dinero. Ponzi llegó a ganar hasta un millón de dólares en una semana.

La crisis de confianza se inició cuando el analista financiero Clarence Barron, por encargo del diario Boston Post, publicó un informe en el que se declaraba que, pese a los extraordinarios intereses que se pagaban, Carlo Ponzi no reinvertía ni un centavo de sus enormes beneficios en la empresa. Se calculó que para cubrir las obligaciones contraídas se necesitaban 160 millones de cupones en circulación, cuando en realidad tan solo había 27.000.En agosto el sistema derrapa y deja una brecha de 20 millones de dólares, Ponzi no fue capaz de detectar a tiempo que la velocidad con que creaba los créditos por cupones era mucho mayor a la realidad de los cupones europeos que ya iba en declive. Cuando además quizo invertir en empresas de la economía real y producir bienes concretos, era demasiado tarde.

Huida

A partir de ahí los acontecimientos se precipitaron, una multitud de inversores furiosos se presentaron ante las oficinas y tras demandarlo fue ingresado a prisión. El 1 de noviembre de 1920, Carlo Ponzi fue declarado culpable de fraude y se lo condenó a cinco años de cárcel. Salió tres años más tarde, para ser nuevamente condenado en otra causa a nueve años más de prision,

Como contaba con libertad provisional decidió que no podia seguir alli, donde nuevamente en cualquier momento iba a quedar preso, y huyó al estado de Florida, donde puso en marcha otra estafa, sin embargo, para entonces su mala fama ya se había extendido. Mañana continuamos.

Dejá tu comentario