1 de abril 2011 - 00:00

Curia: ‘‘Fue una fantasía colectiva lanzar el uno a uno’’

Eduardo Curia fue uno de los pocos economistas que si bien compartió la idea de que era necesario un sistema rígido como el que se instauró en 1991 para contener la inflación, advirtió que desde su concepción, el régimen de convertibilidad tenía errores que debían ser corregidos. En diálogo con ámbito.com, Curia dijo que «el uno a uno fue una fantasía colectiva».

Periodista: ¿Cómo se llega a la convertibilidad?

Eduardo Curia: En un contexto de hiperinflación, desequilibrios fiscales y monetarios de primer orden, problemas de endeudamiento externo, una degradación tremenda de la economía. Había que realizar una especie de reconstitución monetaria, cambiaria y fiscal.

P.: ¿Había alternativa?

E.C.: Había opciones más deflacionarias como los mecanismos de punción monetaria, como fue el plan Bonex. Estudié con mi equipo cómo eran las opciones, pero me parecía que dentro de lo que había que atacar en ese momento, la convertibilidad era más completa y que una vez establecida tenía un sentido de impulsión económica que la otra vía no tenía.

P.: ¿Qué opina sobre cómo fue implementada?

E.C.: Hay un problema original en la convertibilidad cuando se aplica y es que cuando Domingo Cavallo toma la posta en 1991, debería haber seguido con el proceso que venía. No clavar todavía el tipo de cambio. Durante unos meses esperé a ver qué pasaba, pero a fin de 1991 veía venir el problema de la rigidez y a fines de ese año ya comencé a plantear que era necesario el deslizamiento de la convertibilidad.

P.: ¿Qué paridad se debería haber fijado en ese momento?

E.C.: Teníamos que tener en términos reales algo muy superior. No quiero decir una relación de cambio que la duplicara en términos reales, pero tenía que ser sustantivamente mayor, con lo cual había que trabajar nominalmente en la devaluación previa para que, en la carrera con los precios, llegáramos a fijar un tipo de cambio mejor. Cavallo no hace eso y sale con el 1 a 1, que tiene ese aspecto simbólico y que hizo también un poco al maquillaje.

P.: Quedó muy arraigado en la sociedad el 1 a 1.

E.C.: Notablemente. Soy un fundamentalista del dólar alto, soy neodesarrollista, pero la sociedad en general es más proclive al dólar barato. Aquel momento tuvo toda una acción marketinera muy importante. Además, había un fuerte apoyo externo, el famoso Consenso de Washington. Como la convertibilidad funcionaba al inicio, se creó una fantasía colectiva. Más que económica, la cosa con el tiempo se volvió casi psiquiátrica.

P.: ¿Cómo se podría haber producido una salida ordenada de la convertibilidad?

E.C.: Salimos del régimen cuando ya su degradación, su decrepitud y su corrosión eran totales. Como dijo el expresidente Eduardo Duhalde, la salida no fue una opción.

Entrevista de Walter Naumann y Fernando Arfaras

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