25 de noviembre 2009 - 00:00

De Narváez-Solá, otra vez, a pasos del adiós

Condenados a un matrimonio traumático, Francisco de Narváez y Felipe Solá transitan, una vez más, por la cornisa: su pacto bonaerense, que tenía como expresión la Legislatura provincial, quedó ayer al borde de la fractura frente a los conflictos para unificar bloque.

Anoche, la confluencia de los 19 diputados de Unión-PRO era una utopía. Conjunción de conflictos y mezquindades, la pretensión de conformar una bancada que reúna al felipismo, el coloradismo y el macrismo se volvió nublosa ante el fracaso de la negociación por los cargos.

El detonante, en las últimas horas, fue la decisión de De Narváez de impulsar como jefe de bloque a Ramiro Gutiérrez, un dirigente de Dolores, en la Quinta Sección electoral. Para ese cargo, en las charlas previas, rankeaba el felipista Marcelo Di Pasquale.

Una crisis en el espacio de Solá, ante la estampida de Mónica López -que arrastró al barrionuevista Carlos Acuña y a la mercurista Elena Torresi- dejó en suspenso el acuerdo. De Narváez, voraz, aprovechó el vacío y pactó con Jorge Macri para proclamar a Gutiérrez.

En esas condiciones, el felipismo consideró roto el preacuerdo de compensaciones que le otorgaba la jefatura del bloque del Senado a Alfredo «Tati» Meckievi, por el coloradismo, la de la bancada de diputado a Di Pasquale y la viceprimera de Diputados a Jorge Macri. El pacto del trío podría acotarse a un pacto de dos que contemple a De Narváez y al macrismo, con un bloque de más de 10 diputados, mientras que un grupo, en el que aparecen Di Pasquela, Mario Cura y Juan Carlos Piriz, entre otros, podría formar una bancada aparte con sello felipista.

Anoche, Solá y los suyos insistían con las gestiones para evitar la fractura. Pero De Narváez bloqueaba los gestiones al insistir con postular a Gutiérrez, un dirigente proveniente del PJ formado por Meckievi, que consolidó su posición en el Senado, en detrimento de Jorge Donofrio.

El conflicto bonaerense puede rebotar, luego, en el Congreso Nacional. La incompatibilidad entre Solá y De Narváez empujó afuera a Graciela Camaño que, con Marcelo López Arias y los dos chubutenses que responden a Mario Das Neves, se prepara para formar un bloque propio, bajo el influjo duhaldista.

¿Será inocua la fractura bonaerense en la costura trabajosa para unificar al PJ disidente en el Congreso? Allí, a diferencia de La Plata, De Narváez está en minoría y dejar el bloque lo mostraría reducido a un puñado mínimo de diputados.

El interrogante, anoche en La Plata, era si el «Colorado» forzaba una negociación pírrica con Solá o en sus planes, de fondo, animaba la pretensión de que el ex gobernador pegue el portazo.

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