26 de octubre 2017 - 23:12

De Vido: para eludir foto (no pudo) fue al despacho del juez a entregarse

Las fuerzas de seguridad esperaron al exministro en tres lugares diferentes mientras se debatía su desafuero en el Congreso.

Multitud. Cientos de personas se juntaron espontáneamente a aplaudir el operativo de las fuerzas de seguridad para la detención de Julio De Vido, ayer, en su domicilio de Palermo, pero el exministro no estaba allí.
Multitud. Cientos de personas se juntaron espontáneamente a aplaudir el operativo de las fuerzas de seguridad para la detención de Julio De Vido, ayer, en su domicilio de Palermo, pero el exministro no estaba allí.
Aguardó que nadie pudiera obtener la foto de su detención por parte del Grupo Alacrán, de la Gendarmería Nacional, que finalmente irrumpió en el departamento de Avenida del Libertador que habitaba en Palermo. Julio Miguel De Vido hacía minutos que acababa de perder sus fueros en una sesión sin precedentes en Diputados, que lo colocó en la más delicada situación ante la Justicia para quien fuera el exministro de Planificación Federal más poderoso durante 12 años. Mientras perdía esa inmunidad de arresto, junto a su abogado Maximiliano Rusconi ensayó una maniobra para ingresar por un lateral, sin esposas y sin chaleco en los tribunales federales de Comodoro Py. El cuarto piso, donde el juez Luis Rodríguez tiene su despacho, quedó blindado minutos antes de las 15.

Hacia allí se dirigió De Vido con la promesa de que el magistrado le tomaría indagatoria por la causa de la firma de convenios relacionados a la minera Río Turbio, apenas culminaron los trámites de detención. Presentó un escrito de descargo en materia judicial y responsabilizó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y a Gendarmería de haber montado un "show mediático" en su casa. También repartió cuestionamientos a Mauricio Macri. Le dijo al juez Rodríguez que todos sabían que no estaba en su casa. Hubo efectivos también apostados en su chacra en un barrio privado de Zárate. Lo mismo en un tercer domicilio. Desde temprano hubo movimientos de efectivos de civil en los alrededores de la propiedad.



Minutos antes de las 19, y en un juego de despiste entre una camioneta blanca y un móvil del Servicio Penitenciario Federal que arrancó desde el subsuelo de Tribunales, De Vido salió rumbo al Hospital del Penal de Ezeiza, bajo un fuerte operativo de custodia. Con esposas al frente, sin chaleco y sin casco, el diputado salió de Comodoro Py con intención de eludir la cobertura mediática. Los vidrios de los móviles habían sido tapizados con cartulinas para que no se pudiera ver en su interior por orden del juez. Pasó en el penal su primera noche como prisionero, luego de haber sido revisado médicamente y por padecer diabetes, solicitó que se le prescriba una medicación particular.

La única imagen de su detención, quedó registrada de manera aficionada por una toma que lo graficó con las esposas al frente (sin casco ni chaleco) saliendo del despacho de Rodríguez rumbo a los ascensores que lo llevaron al subsuelo desde donde finalmente partió. A su lado, dos penitenciarios conducían desde las muñecas a un exministro de gesto adusto, zapatos, pullover y pantalón de vestir. Un megaoperativo signó su llegada al penal.

Pese a que durante la mañana su defensa había realizado un frenético último intento para apelar las eximiciones de prisión rechazadas por Rodríguez y Bonadio, no alcanzó. Aun si cayera una de las capturas pendientes, quedaría vigente la otra. Bonadio lo acusó de presuntos sobreprecios por casi u$s7000 millones para la compra de gas natural licuado, en diversas importaciones contratadas con grandes empresas. Por su parte, Rodríguez lo investiga por un desvío de $270 millones a través de la utilización de fundaciones para obras en la mina. Ninguna de las dos aparece como las de más peso en su contra.

"Mándenle champagne a la doctora (Elisa) Carrió", dijo irónico De Vido, al entregarse, en un dardo dirigido contra su principal denunciante. Rusconi replicó que esperaba que fuera poco tiempo detenido, porque cualquier tiempo adicional sería "ilegal". Su alojamiento será junto a otros presos vip relacionados con el Gobierno anterior: sus vecinos son Lázaro Báez, sus exsubalternos José López y Ricardo Jaime; y también otros detenidos célebres como el contador Jorge Chueco, Daniel Perez Gadin,y el sindicalista Juan Pablo "Pata" Medina. El exministro deberá decidir si asiste esposado -al menos hasta la sala de audiencias- a la próxima jornada en el juicio oral por la tragedia de Once, en la que en caso de ser condenado, podría estirar su permanencia en prisión.

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