17 de diciembre 2010 - 00:00

Debuta Puricelli con interna en Ejército

Hoy a las 11 de la mañana hace su debut en el Ministerio de Defensa Arturo Puricelli, quien encabezará el primer acto oficial, la asunción del nuevo comandante operacional del Estado Mayor Conjunto, general de brigada Gustavo Lux. Estrena el traje de máximo jefe castrense en una ceremonia que tiene relevancia dentro del sistema militar: el comando operacional es la esencia de la política que da prioridad al accionar conjunto y a la integración operativa de las tres fuerzas. Carece de fuerzas operativas orgánicas («los fierros»), pero el comandante, en este caso Lux, dispone a su requerimiento del aparato bélico y ejerce el comando de las tropas de combate que aportan el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Puricelli olfateó que la formación en la explanada militar del edificio Libertador, a cargo del titular del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier, era más que un acto formal interno de renovación de autoridades.

El sillón del recién llegado Lux es el sitio donde descansa el poder militar y el empleo de los medios en situación de guerra.

El ministro impactó ayer a los cuatro jefes, con una tendencia al diálogo distendido poco frecuente en su antecesora. Comenzó temprano la jornada, subió al ascensor VIP del ministerio a las 8.15; otra diferencia con Nilda Garré, de hábitos más relajados, la mañana parecía no estar en su agenda. Se enteró de los aprestos para la ceremonia de esta mañana y también de los pormenores de la crisis interna que vive puertas adentro el Ejército por la negativa de la oposición a darle su acuerdo en el Senado al general de brigada César Milani, jefe de Inteligencia del Ejército.

Bloqueo

El radicalismo y el Peronismo Federal bloquearon el tratamiento hasta tanto se aclare la sospecha que pesa sobre Milani de haber participado en la rebelión carapintada liderada por Aldo Rico en Semana Santa. Una foto de archivo de la revisa Somos lo muestra en un control militar, vestido de civil, conversando con el extinto sindicalista Herminio Iglesias, quien era uno de los negociadores de buenos oficios (además de Antonio Cafiero) entre Rico y el Gobierno de Raúl Alfonsín.

Aristas

Más allá de defender una propuesta de la Presidente, como los pliegos de ascenso de los militares, el caso Milani tiene otras aristas que interesan al poder. Está en marcha la Resolución Nº 1633/10, firmada de apuro por Garré el lunes, 48 horas antes de dejar su puesto, cuando ya era noticia su traspaso al Ministerio de Seguridad.

En cinco artículos y uno de forma, el documento modifica de un plumazo la orgánica de las tres fuerzas, unifica estructuras, y transfiere a los subjefes de las fuerzas, áreas de responsabilidad y atribuciones que antes estaban bajo la esfera de los jefes de Estado Mayor, «se recorta el poder a quienes conducen las fuerzas y gana espacio el segundo al mando», dijo una fuente castrense. La propuesta de conducción superior de las FF.AA. impuesta por Garré a Puricelli viene con sorpresa, Milani acumula dos cargos: subjefe del Ejército y jefe de Inteligencia, solución administrativa que en el Ejército explican como «modelada» en el marco de la Resolución Nº 1633/10. «Milani tendrá la suma del poder», aclararon oficiales de esa fuerza. El senador Miguel Pichetto en la sesión del Senado defendió la promoción de Milani: «Lo que quieren es perjudicar y dejar afuera al que va a ser uno de los conductores del Ejército», revelación del destino que tendría preparado Cristina de Kirchner para Milani, sucesor de Luis Pozzi, actual jefe del arma.

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