12 de abril 2011 - 00:00

Defensa busca acuerdo con Brasil

El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, viajó ayer a Río de Janeiro para reunirse con su par brasileño, Nelson Jobim, y suscribir un contrato para la fabricación de partes de un avión militar carguero en desarrollo, denominado KC-390.

El proyecto para construir en Córdoba -en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA)- esos componentes del transporte diseñado por la empresa brasileña Embraer fue parte de la declaración conjunta de cooperación que suscribieron los ministros en febrero de 2011.

La pregunta es si FAdeA (Defensa) ya invirtió en poner al día el equipamiento, la línea de producción y los recursos humanos calificados para ser proveedor de un actor global como Embraer en un desarrollo de vanguardia.

El estudio de mercado de los brasileños encontró una posibilidad para su carguero KC-390, que reemplazaría el parque de viejos Hércules C-130 de los que aún disponen las fuerzas aéreas de la región y de otros países del mundo, cuya vida útil está próxima a terminar o que necesitan ser modernizados.

Colombia, Chile, Portugal (Embraer tiene instalaciones en este país) y la República Checa también oficializaron su interés en participar del proyecto y comprar algunas aeronaves. Las negociaciones con los trasandinos están más avanzadas.

En agosto de 2010, los ministros de Defensa de Brasil y de Chile firmaron una declaración de intenciones para la participación de Chile en el programa del avión KC-390. Fue el puntapié inicial para que la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer), de Chile, comenzara las conversaciones acerca de su participación en el desarrollo del avión y el suministro de parte de la estructura, a diferencia de FAdeA, que sólo participaría en subconjuntos sin mayor complicación tecnológica. También se conversó acerca de la futura adquisición de seis aeronaves KC-390 para equipar la Fuerza Aérea de Chile (FACH).

El brigadier general Normando Costantino, titular de la Fuerza Aérea, integra la comitiva de Puricelli; ambos intentarán reflotar otro convenio, el de cesión mutua de repuestos para aviones de combate Mirage. La iniciativa fue firmada por Costantino y su par brasileño, Junit Saito, en 2008 y aún está en veremos. El arreglo permitía la cesión de partes, motores y electrónica de cazas brasileños para los Mirage III argentinos, mientras que los aviadores brasileños recibirían similares lotes en desuso de la Fuerza Aérea Argentina para sus Boeing 707. La Fuerza Aérea criolla tenía 4 aviones Boeing 707 (matrículas TC-91, T-95, VR-21 y LV-WXL), cuatrirreactores que están desprogramados, que cumplían la misión de transporte estratégico de tropas y con capacidad para reabastecer cazas en vuelo.

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